Condenada a pagar 1.400 euros por agredir a una empresaria sevillana a la que acosaba en las redes sociales
La condenada tiene pendiente otro juicio por el presunto acoso desde hace años
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La titular del juzgado de instrucción número 17 de Sevilla ha condenado a una mujer a pagar casi 1.400 euros entre multas a indemnizaciones a una empresaria a la que no se podrá acercar a menos de 500 metros, tras agredirla en plena calle y después de enviarle decenas de mensajes amenazantes y desprestigiándola a través de redes sociales.
La abogado de la empresaria, Elisabeth Guerrero, del bufete Boutique Legal, ha informado de que su clienta, que regenta un centro de estética en la provincia sevillana, lleva tiempo sufriendo una campaña de acoso por parte de la ahora condenada, que ha estado publicando de forma reiterada comentarios y reseñas falsas en redes sociales (Facebook e Instagram), creando perfiles falsos y contactando incluso con clientes para perjudicar su negocio, llegando a decir que no parará hasta que cierre el centro.
Todo esto le ha provocado daños psicológicos acreditados médicamente y pérdidas económicas en su actividad. La sentencia considera probado que el 2 de julio de 2024 sobre las 14:23 horas, la empresaria se encontró con su presunta acosadora, y se dirigió a ella y siguiéndola le dijo "por fin te he encontrado, a ver si ahora eres tan chulita sin tu novio”, para amenazarle con frases como: “venga, sal, no tienes escapatoria, voy a llamar a los de las Tres Mil para que te den tu merecido, tú no sabes con quién estás tratando, te vamos a rajar el cuello, así que no te escondas que sabemos dónde vives y trabajas, que te vamos a encontrar lo mismo que yo te he encontrado”.
A continuación, se abalanzó sobre ella y le dio una bofetada y le arañó el antebrazo, lo que provocó que se le cayese el teléfono, con el que estaba realizando una videollamada a su pareja. Tras recoger el teléfono, se dirigió a un hospital, donde el parte de lesiones indicó que sufrió lesiones consistentes en erosiones cervical y antebrazo, contusión auricular y ansiedad, precisando para su curación de una única asistencia facultativa y tardando en sanar dos días, sin que estuviera impedido para el ejercicio de sus actividades habituales.
La empresaria declaró en el juicio que que le da pánico encontrársela porque le escribe por redes sociales y le dice el lugar dónde ha estado, que tenía miedo por sus hijos, que había desarrollado ansiedad y perdido 15 kilos.
También sostuvo que llevaba ocho años injuriándola, diciéndole que le va a cortar el cuello, que le va a rajar y que le va quitar la cara que tiene, y relató que que tiene un acta notarial de hacía cinco años en la que recoge todas las difamaciones que la denunciada le ha hecho, para sostener que la tiene denunciada por acoso.
Por todo ello, la juez condena a la agresora como autora penalmente responsable de un delito leve de lesiones, a la pena de dos meses de multa, con una cuota diaria de ocho euros, con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas y a la mitad de las costas procesales.
Además, a indemnizar a la agredida en la cantidad de 80 euros por las lesiones y en la cantidad de 800 euros por lo daños morales causados, y le prohíbe aproximarse a la empresaria, su domicilio, trabajo y lugares frecuentados por la misma en un radio de 500 metros, debiendo abstenerse igualmente de comunicarse con ella de forma escrita, verbal, telefónica o telemática durante un plazo de seis meses.
Aparte de esta sentencia, la empresaria ha presentado una denuncia por acoso específico en redes sociales, que en estos momentos está en fase de instrucción, con la agresora como investigada.
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