Condenado por pelearse con cuatro policías de Dos Hermanas tras una discusión por sus mascotas: "Para perros, ustedes"
Los agentes pidieron al vecino que apartase a los canes del sitio por donde iba a pasar una prueba ciclista, pero él se lio a "puñetazos, patadas y empujones" con ellos y los amenazó: "Cuando os vea en la calle sin uniforme os tengo que matar"
La Audiencia de Sevilla ratifica la pena de nueve meses de cárcel que le impuso otro juzgado por atentado a la autoridad y la multa por las lesiones que causó a un policía
El accidente del policía en patinete fue en "acto de servicio"
La Audiencia de Sevilla ha confirmado la condena de nueve meses de cárcel que otro juzgado impuso a un hombre por enfrentarse a varios agentes de la Policía Local de Dos Hermanas y herir levemente a uno de ellos. El motivo del conflicto no fue ni leve, sino más bien tonto. El varón y sus perros estaban en medio de la avenida donde se iba a disputar el esprint de una prueba ciclista y los agentes le solicitaron que se apartase, pero él desobedeció la petición, les faltó al respeto con frases como “pa perros ustedes” y, a partir de ahí, la disputa se fue complicando hasta desmadrarse por completo.
El caso fue enjuiciado por el Juzgado de lo Penal número 1 de Sevilla. La sentencia relata que los hechos ocurrieron sobre las 14.05 horas del 21 de julio de 2018 en la avenida de Andalucía. Allí se encontraban cuatro policías locales como parte de “un dispositivo de seguridad por una competición deportiva”. En concreto se trataba de la XVI Clásica de Santa Ana, que era la primera etapa de la Challenge Vuelta a la Provincia de Sevilla.
El problema surgió porque el acusado también estaba en ese punto del recorrido en compañía de sus perros. Cuando los agentes le “requirieron que retirase del lugar” a sus mascotas, el otro “hizo caso omiso”. Pero no se conformó con no echarles cuenta. También les dedicó frases tan poco cariñosas como “ya está aquí el cabrón de siempre”, “pa perro ustedes” o “yo tengo a los perros más educados que estáis ustedes”.
Al contrario de lo que había hecho el encausado, los policías sí que echaron cuenta a lo que acababa de proferirles el otro y le pidieron que se identificase, pero no hubo manera de convencerlo. Entonces uno de los indicativos “le dijo que se apartara para proceder a ser denunciado”, momento en el cual el interpelado “le propinó un puñetazo en el brazo derecho”.
Cuando vieron lo que había pasado, “todos los agentes” se dirigieron al acusado para detenerlo, a lo que el otro “se opuso con puñetazos, patadas y empujones” así como con nuevas frases hostiles como “os tengo que matar” y otras de tono quejoso como “me están pegando, me están torturando”. “Todos cayeron al suelo” y, aun así, el sujeto “continuó golpeando a los agentes”.
A pesar de su tenaz resistencia, el procesado acabó siendo detenido e introducido en el coche oficial. Eso no significa que el incidente terminase ahí. Dentro del vehículo pronunció sus últimas perlas: “Os tenía que entrar un cáncer. Cuando os vea en la calle sin uniforme os tengo que matar. Sois unos hijos de puta, os juro que os mato”.
Como consecuencia de este episodio, el agente que se acercó a él en primer lugar sufrió “eritema y excoriación” en un brazo, aunque tampoco le supuso un contratiempo demasiado importante para su integridad: en tres días estuvo totalmente recuperado.
El acusado fue condenado por dos delitos. Por atentado a la autoridad le cayeron nueve meses de prisión, una pena suave porque se le aplicó la atenuante de dilaciones indebidas. “La tramitación de la causa ha estado paralizada desde el 18 de marzo de 2019 [...] hasta el 27 de enero de 2022”, explicó el juzgado. Y por lesiones leves se le impuso una multa de 180 euros. También debe indemnizar al policía herido con 100 euros.
El letrado se confundió de sentencia y delito
La sentencia del Juzgado de lo Penal número 1 fue recurrida por la defensa del condenado y el asunto recayó entonces en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, que desestima sin miramientos el recurso porque, aunque no lo diga así, no hay por dónde cogerlo. El letrado puso mal hasta la sentencia que intentaba rebatir. “La defensa recurre la sentencia 255/18 (cuando en realidad se trata de la 339/23), que le habría sido notificada en fecha 12 de noviembre de 2020 (lo que no es posible pues la sentencia se dictó el 6 de octubre de 2023), por la que se condena al acusado como autor de un robo (delito al que también se refiere en sus dos primeras alegaciones), pese a que los delitos aquí enjuiciados son atentado y lesiones”, lamentan los jueces. Y además “solicita la atenuante de dilaciones, cuando ya ha sido apreciada por el magistrado de instancia”, le recuerdan.
“La única afirmación que guarda relación con la presente causa”, dice la Sala, es cuando “escuetamente” niega que su cliente hubiese tenido un altercado con la Policía. Pero lo hace “sin efectuar el más mínimo análisis probatorio y omitiendo por completo que en la sentencia se realiza una pormenorizada valoración de las pruebas”. En el juicio, los policías locales “explicaron cómo el acusado los insultó y amenazó, se resistió violentamente con puñetazos, patadas y empujones y agredió a un agente”. Y además hay informes médicos que “corroboran tal versión inculpatoria sin margen de duda razonable”.
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