Protesta laboral

Dos semanas de protesta ante la Jefatura de Policía

  • Un funcionario denuncia haber sufrido mobbing por pedir atención a los represaliados en la Guerra Civil

Rafael con su pancarta frente a la Jefatura de Andalucía Occidental Rafael con su pancarta frente a la Jefatura de Andalucía Occidental

Rafael con su pancarta frente a la Jefatura de Andalucía Occidental

Un funcionario adscrito a la Jefatura de Policía de Andalucía Occidental ha protestado durante dos semanas con una pancarta y el mensaje “Demasiada mierda” frente a la sede policial central en la avenida Blas Infante de Sevilla. Asegura que le han abierto seis expedientes disciplinarios y un protocolo por acoso a compañeras, todo ello como consecuencia de haber pedido más atención a los expedientes de personas represaliadas o fusiladas durante la Guerra Civil.

Rafael Cañete Fuillerat afirma a este periódico que empezó a sufrir mobbing cuando estaba destinado en el Archivo General de la Jefatura y encontró expedientes llamados X2, de personas represaliada durante la Guerra Civil.

Contactó con historiadores y le dijeron que “había una falta absoluta de datos de represaliados desde el momento del golpe de estado hasta comienzos de 1938” y que podría ser “una pista válida para que la familias conocieran el destino de sus familiares asesinados”, explica.

Afirma Rafael que planteó a sus superiores dar un tratamiento especial a esos expedientes que “estaban arrumbados y confundidos entre miles de documentos”. También escribió al entonces ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que llegó a contestarle. Pero a partir de ahí le abrieron seis expedientes disciplinarios y un protocolo de acoso laboral contra cinco compañeras.

Este último fue archivado, así como tres de los expedientes disciplinarios. De los demás, afirma que el abierto por los casos de represaliados le supuso cuatro meses de suspensión y otro le costó 15 días de suspensión. Un tercero referente a una falta grave por insultos quedó en amonestación por falta leve.

Tras cumplir los cuatro meses y medio de suspensión, regresó a la Jefatura de Andalucía Occidental para reincorporarse a su puesto de trabajo pero le asignaron a una comisaría para expedir DNI.

De ahí viene su queja, que dirige contra tres comisarios superiores de la Jefatura: afirma que está “harto de que me traten como un mueble, no soy un monigote”. Por eso todos los días durante dos semanas que concluyeron el viernes colocó su pancarta frente a la sede policial en horario de oficina. Varios transeúntes se paraban a hablar con él aunque la conversación terminaba derivando hacia el malestar de unos y otros por el bloqueo político y los resultados de las elecciones.

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