Crimen del bebé de Los Prunos Según la ex mujer del acusado, su hijo le contó los malos tratos a los niños de la acusada

  • El padre del bebé fallecido "sólo quiere que se haga justicia" y renuncia a las posibles indemnizaciones 

Los acusados de matar a un bebé en Los Prunos ante el tribunal que los juzga Los acusados de matar a un bebé en Los Prunos ante el tribunal que los juzga

Los acusados de matar a un bebé en Los Prunos ante el tribunal que los juzga / José Ángel García

La ex mujer del acusado de maltratar y matar a un bebé tras golpearlo en Los Prunos en 2016 aseguró durante su testimonio ante el tribunal del jurado que enjuicia el crimen, del que también está acusada la madre del niño, que Ezequiel T. R. no tenía "ninguna paciencia con los niños". Incluso recordó que cuando su hija era pequeña lloraba mucho y ambas tenían que irse a la calle "porque se ponía nerviosa". 

Los hijos del acusado pasaban en el domicilio que éste compartía con la acusada, Isabel M. R.M. los martes y jueves y fines de semana alternos, según el acuerdo de divorcio. Según la ex mujer de Ezequiel T. R. el momento que desencadena que sus hijos sobre todo el mayor, que tiene 13 años, le cuente lo que ocurre es cuando el menor descubre a su padre, supuestamente, preparándose unas rayas de coca en la cocina. 

Respecto a Isabel M. R. M. reconoce que nunca le han comentado nada, aunque recuerda que "diez o doce días antes, el niño de 3 años estaba llorando mucho y lo bañó con agua fría mientras le decía que se callara que llegaba Ezequiel. Le hace los mismos castigos que él, me dijo". La ex mujer del acusado refirió que su hijo le contó días después que Ezequiel bañaba a los niños de Isabel con agua fría como castigo, les encerraba en la habitación a oscuras "y le pegaba con el biberón en la boca al bebé".

La ex mujer explicó que su hijo mayor le contó que una vez el niño de 3 años tuvo una rabieta en un comercio y se lo llevó Ezequiel "mi hijo fue corriendo detrás de él y cuando entró en la casa su padre estaba tapandole la boca al pequeño con una almohada. Dejó de hacerlo cuando mi hijo se lo pidió".

Especialmente dura fue la declaración de la ex mujer de Ezequiel cuando a preguntas de la magistrada sobre cómo le comunicó a sus hijos la muerte del bebé, ésta contó que la reacción de su hijo mayor fue: "ha sido papá. Él avisó a su padre en muchas ocasiones que se le iba a ir de las manos. Los niños se sienten culpables de la muerte".

También se refirió a las declaraciones del adolescente (13 años) el jefe del Grupo de Homicidios puesto que explicó que el hijo de Ezequiel "da muchos detalles de episodios violentos como una agresión de Isabel al niño de 3 años donde le dio golpes reiterados".

Varias versiones

El jefe del Grupo de Homicidios declaró como testigo y se refirió a las diferentes versiones que dieron los acusados, sobre todo Ezequiel T. R. Si bien en un primer momento el acusado señaló que acostaron al bebé entre los dos, tras apreciar moratones y signos de maltrato en el bebé, en las declaraciones ya como investigado, cambió. En un primer momento dijo que él acostó al niño y salió a arreglar unas mosquiteras, aunque al saber que iban a investigar los movimientos, volvió a cambiar la declaración para decir que en realidad se fue al bar a ver a una amiga y comprar tabaco. 

Preguntado sobre si el niño había tenido alguna caída que explicara los hematomas el acusado explicó que esa manaña se había caído del sofá. "Las circunstancias especiales de este caso hicieron pedir al juzgado una orden de sonorización para saber quién decía la verdad y pusimos micrófonos en el furgón que los trasladaba desde la comisaría al juzgado para declarar", explicó el jefe del Grupo de Homicidios.

A preguntas de las defensas sobre la autoría material, el jefe del Grupo de Homicidiso recalcó: "No puedo acreditar quién puso el niño en la cuna. En este tipo de investigaciones donde sólo estaban dos adultos y un bebé, lo que hacemos es aportar medios de pruebas para que se valoren".

También declararon como testigos la vecina que se quedó con el niño de tres años mientras llevaban al bebé fallecido al Hospital Virgen del Rocío, el padre del bebé y una de las tías. El padre renunció a toda indemnización y pidió justicia. Asimismo declaró que, a pesar de la orden de alejamiento siempre se interesó por su hijo, de quien tenía información a través de una de sus hermanas.

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