Derecho a última palabra en el juicio del triple asesinato

Los dos secuestradores piden perdón a la familia de las víctimas y el clan del Pollino se declara inocente

  • El juicio queda visto para el veredicto del jurado popular tras once intensas sesiones

La sala del juicio por el triple asesinato. La sala del juicio por el triple asesinato.

La sala del juicio por el triple asesinato. / efe

Los dos acusados de secuestrar al turco Yilmaz Giraz han pedido perdón a las familias de las tres personas que fueron brutalmente asesinadas y sepultadas en una fosa séptica el 16 de septiembre de 2017 en una vivienda de Dos Hermanas, mientras que el clan familiar de Ricardo García Hernández, el Pollino, ha insistido en su inocencia en el derecho a última palabra en el juicio ante el jurado popular.

David Ramón Hurtado Pino, el Tapita, ha utilizado su última palabra precisamente para expresar su sentimiento ante la familia de los tres fallecidos y ha lamentado "haberse dejado engañar y utilizar" en este caso, insistiendo que tanto él como su amigo José Antonio Mora Bataller, Quino, "no podían imaginar" el desenlace de los hechos. El Tapita, que sostiene que aceptaron 3.000 euros por retener a un supuesto amigo del Pollino de Valencia, ha añadido que "no se arrepiente de haber contado al testigo protegido número 1 y a la Policía lo que sabía".

Por su parte, Mora Bataller ha coincidido en que "sentía" lo que ocurrió, porque "en ningún momento querían hacerle daño a ese hombre", en alusión al turco Yilmaz Giraz, ni a su mujer, Sandra Capitán, ni a la hija de ésta, Lucía Begines, de sólo seis años. Así, ha comentado que varios meses después del crimen, en enero de 2018, se entregó a la Policía porque pensó que podía ayudar a esclarecer lo que había ocurrido.

La supuesta intermediaria, que puso en contacto al Tapita con el Pollino, Manuela Muñoz Ortiz, también ha "condenado" los tres asesinatos y ha pedido que "se haga Justicia para esa familia, pero también que se haga Justicia con nosotros", ha implorado a los miembros del jurado popular.

En cuanto al clan familiar del Pollino, todos se han declarado inocentes. La madre del Pollino, Joaquina Hernández, ha dicho al tribunal que es "inocente" de los delitos que se le atribuyen, la misma expresión han utilizados su hijo, Ricardo, el Pollino, y su marido, Ricardo García Gutiérrez, el Cabo, para solicitar un veredicto de no culpabilidad. "La verdad es que soy inocente en todo lo que se me acusa", ha agregado el Cabo.

Por último, Elisa Hernández, la mujer del Pollino, ha insistido igualmente en su inocencia, pero antes se ha referido a las declaraciones realizadas por el Tapita y Quino, asegurando que lo que han dicho es "mentira", porque "jamás los ha visto y en ningún momento ellos saben quién es ella".

Con el derecho a última palabra de los siete acusados, el juicio por el triple asesinato de Dos Hermanas, uno de los casos más macabros de la crónica negra sevillana de los últimos años ha quedado visto para el veredicto del jurado popular tras haberse celebrado once intensas sesiones. En principio, no se espera que el veredicto se conozca hasta principios de la próxima semana, dado que en primer lugar el magistrado que preside el jurado debe preparar ahora el denominado "objeto del veredicto", las preguntas a las que deben responder los nueve miembros del jurado para llegar a una conclusión sobre la inocencia o culpabilidad de los siete acusados.  

La labor de la elaboración del objeto del veredicto se complica además por la distinta participación que se atribuye a cada uno de los procesados y que se traduce en un amplio abanico de penas que podrían imponérseles, hasta un máximo de tres condenas de prisión permanente revisable.

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