A la Concha hemos de ir

Todd Haynes preside el jurado del 61º Festival de Cine de San Sebastián, que se inaugura mañana con 'Futbolín', el primer filme de animación del argentino Juan José Campanella.

A la Concha hemos de ir
Manuel J. Lombardo / Sevilla

19 de septiembre 2013 - 05:00

Tiene que ser tarea difícil mantener el nivel de un festival de categoría A a estas alturas de la temporada, cuando el vendaval de Cannes, Locarno, Venecia o Toronto ha arrasado ya con buena parte de la mejor cosecha de cine de autor del año, grandes nombres, cineastas veteranos, pero también jóvenes promesas, verdadera razón de ser de todo festival que se precie de no dormirse en los laureles o aún aspire a marcar tendencias y abrir caminos de futuro.

A San Sebastián, mermado en lo económico como tantos otros festivales españoles en plena crisis, le suele tocar siempre bailar con la más fea, a saber, recoger y dar sentido a ese material sobrante, descartado o fuera de fecha para sus poderosos competidores, por más que sus responsables, ahora con José Luis Rebordinos al frente, se las apañen para disimular las circunstancias con la presencia de algún que otro nombre sonado (generalmente de la vieja guardia), el apoyo incondicional al cine español (que este año trae lo nuevo de David Trueba, Manuel Martín Cuenca y el debutante Fernando Franco), buenas secciones retrospectivas (dedicadas a la animación adulta -Animatopía- y al gran cineasta japonés recientemente fallecido Nagisa Oshima), la socorrida selección de Perlas de otros festivales (Kechiche, Kore-eda, Zhangke, Ozon, Miyazaki, Cuarón, Lelio, Pahn, Gilliam…), o los mediáticos premios Donostia, que en esta edición recaerán (solamente) en las manos del fornido actor australiano Hugh Jackman y de nuestra veterana Carmen Maura, que estará también en San Sebastián junto a Álex de la Iglesia para presentar fuera de concurso Las brujas de Zugarramurdi.

Con todo, Rebordinos y su equipo han conseguido convocar en la Sección Oficial a algunos autores de referencia del panorama internacional (de décadas pasadas) como el canadiense Atom Egoyan, que trae Devil's knot, un thriller sobre el asesinato de tres niños en un pequeño pueblo norteamericano protagonizado por Colin Firth y Resee Witherspoon. También canadiense, aunque con co-producción española, es la nueva película de Denis Villeneuve, Enemy, otro thriller psicológico con doble protagonismo de Jake Gyllenhaal que apunta ya a posible premio de interpretación. El veterano Bertrand Tavernier regresa a San Sebastián con Quai D'Orsay, adaptación del cómic de Lanzac & Blain, una sátira política sobre la figura de Alexandre Taillard de Vorms, ministro de Asuntos Exteriores de Francia. El mejicano Fernando Eimbcke repite en el concurso por la Concha de Oro tras Temporada de patos con su nuevo trabajo, Club Sándwich, mientras que la cinta venezolana Pelo Malo, inscrita también en la sección Horizontes Latinos, completará la cuota del cine latinoamericano en la sección oficial.

Otros títulos europeos a concurso son Le Week-end, del británico Roger Michell (Notting Hill), The railway man, del también británico Jonathan Teplitzky, protagonizada por el ubicuo Colin Firth, que no debería faltar a su cita con los flashes en los alrededores del Kursaal, la cinta bosnia For thouse who can tell no lies, de Jasmila Žbanic, la directora de la premiada Grbavica, la cinta austriaca October November, de Götz Spielmann, y la francesa Mon âme par toi guerre, de François Dupeyron, un drama sobre los poderes curativos de un niño huérfano de madre.

Como de costumbre, esté o no justificada por la calidad de los títulos, la apuesta por el cine español de San Sebastián siempre es fuerte y sonada, y este año genera ciertas expectativas con Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, preseleccionada para representar a España en los Oscar y muy bien acogida tras su paso por Toronto, especialmente por el trabajo de Antonio de la Torre, y La herida, del sevillano Fernando Franco, montador de referencia del último cine español (No tengas miedo, Blancanieves) que debuta con un drama sobre la infelicidad. David Trueba seguirá la pista de un maestro rural (Javier Cámara) en el desierto de Almería con el espíritu de John Lennon sobrevolando el horizonte en Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Todd Haynes presidirá el jurado en el que también estarán la productora Mariela Besuievsky, la actriz y directora Valeria Bruni Tedeschi, el músico David Byrne, la actriz Paulina García, el director Cesc Gay y el actor mejicano Diego Luna. Futbolín, el primer filme de animación del argentino Juan José Campanella, será el encargado de inaugurar el festival, y The young and the prodigious T.S. Spivet, de Jean-Pierre Jeunet, que pinta tan mal como suena su título, de clausurarlo.

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