Fresca como una María Rosa

Niña Pastori, flamante ganadora de un Grammy Latino al mejor álbum flamenco de 2008, acaba de publicar una recopilación de sus siete discos de estudio

La cantaora de San Fernando en una actuación reciente.

18 de noviembre 2009 - 05:00

Lo que le ha falladoa Niña Pastori en ocasiones ha sido el repertorio. Por eso el disco que más me gusta es Joyas prestadas (2005). Esta recopilación incluye cuatro canciones de ese disco de versiones. También me gustan, de sus otros discos, los temas firmados por Queco, Alejandro Sanz, Calamaro, Sabina o Mari Trini, autores todos incluidos en esta recopilación. O Jeros: el de en medio de los Chichos es un autor reivindicado por Niña Pastori en todos sus discos. No en vano, la cantaora tuvo hace poco una hija del hijo de Jeros. Y si recordamos la calidad de temas como Ni más ni menos o Quiero ser libre, pues no se hable más. Este disco incluye tres de las muchas composiciones que Niña Pastori ha cantado del malogrado Jeros, incluyendo un dúo con el compositor en Otro camino: cosas de la técnica.

El recopilatorio incluye temas y colaboraciones en discos de otros artistas, como el último de Vicente Amigo, hace unos meses. O esa agradable sorpresa por Calamaro llamada No me pidas que no sea un inconsciente. Para combatir las descargas, la edición incluye un audiovisual con videoclips y "actuaciones en TVE", que no son sino playbacks. Creo que, en aras de este objetivo, hubiese sido más beneficioso incluir un libreto relativamente solvente. Y es que la edición, que se presenta como lujosa, no incluye información biográfica ni tampoco nos dice qué músicos acompañan a nuestra intérprete, o los productores de los discos.

La profundidad de María Rosa García García (San Fernando, 1978), más conocida como Niña Pastori, reside en lo que se ve, no en su capacidad como compositora sino en su voz, en su sentido mecido del ritmo, en su potente imagen natural. 14 años han pasado volando desde aquel juvenil Tú me camelas, brillante debut de la cantaora en las lides del flamenco pop, que es sin duda su mejor vehículo de expresión. La artista ya tenía una trayectoria en los circuitos flamencos clásicos, peñas, concuros y festivales. Pero fue la canción aflamencada por tangos, rumbas, bulerías y tanguillos la que la aupó a los primeros puestos en las listas de ventas y radiofórmulas. A ello contribuyeron discos primorosamente producidos y un directo potente. Es la línea que ha mantenido hasta su disco de 2008 Esperando verte, premiado hace unos días con el Grammy Latino al mejor disco flamenco del año.

Esta obra recopila siete discos de estudio en los que la cantaora ha seguido la misma línea de depuración, desde la energía adolescente de Entre dos puertos (1995) hasta la cumbre de Joyas prestadas (2005). Niña Pastori es ante todo una excelente intérprete y cuando el repertorio está a la altura, como en el último disco mencionado, se produce el milagro. El milagro es la música fresca, natural y directa. Sin más pretensiones, ni menos, que las puramente sensuales.

Las 35 canciones que incluyen estos dos CD se presentan sin ningún orden cronológico o temático. Eso sí, están incluidos, con buen criterio a mi parecer, los cortes de flamenco más clásico: por ejemplo los que dominaban su último y premiado disco. No es que la intérprete no domine el flamenco tradicional. Es que la canción aflamencada es su vía de expresión más natural, acorde con su edad, con sus vivencias, con quien es Niña Pastori y quien ha sido en los últimos 14 años de nuestras vidas.

Este doble CD nos ayuda a revisar y revivir la historia: del Tú me camelas de aquel primer disco (1995), brillantemente presentado por Alejandro Sanz, pasamos al Cartita de amor del segundo (1998) y al más reposado Cai (2000) del tercero. Los siguientes tres álbumes (María, No hay quinto malo, y Joyas prestadas) la consagraron como la mejor intérprete de un flamenco popular y juvenil, voz privilegiada de grandes composiciones firmadas por Queco o por las mismísimas Vainica Doble.

El disco también nos sirve para que echemos de menos las excelentes composiciones de Queco y de otros colaboradores de María que se quedaron por el camino.

3 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

JOAQUÍN RIQUELME & ENRIQUE BAGARÍA | CRÍTICA

Música para una visión desolada

Lo último