La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Cine
El actor Javier Bardem, ganador de un Oscar por su trabajo en No es país para viejos, ha conseguido el Premio Nacional de Cinematografía 2008, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros, según ha hecho público el Instituto de Cinematografía (ICAA).
El jurado ha querido recompensar así "las metas profesionales alcanzadas a lo largo de su ya dilatada carrera y especialmente en el año 2007, así como por su defensa de la profesión de actor y el compromiso constante con el cine español dentro y fuera de nuestras fronteras".
El jurado ha estado formado por Fernando Lara, director general del ICAA, que actuó como presidente; Pilar Torre, subdirectora de Promoción y Relaciones Internacionales del ICAA; César Benítez, por la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles; Imanol Uribe, por la Sociedad General de Autores y Editores; Carlos López, por Derechos de Autor y Medios Audiovisuales; Irene Visedo, Judith Colell, Patricia de Muns y Alberto Iglesias, galardonado en 2007.
El ministro de Cultura, César Antonio Molina, ha sido el primero en comunicar la concesión del premio y felicitar al actor, que se ha mostrado sorprendido y agradecido por este reconocimiento.
El galardón "no es a mí persona sino a toda una profesión a la que amo e intento defender día a día, a través del trabajo. Lo tomo como un abrazo cariñoso de la profesión, de los compañeros de mi país y eso me emociona profundamente", ha dicho.
El Premio Nacional de Cinematografía está destinado a "recompensar la aportación más sobresaliente en el ámbito cinematográfico español puesta de manifiesto a través de una obra hecha pública durante 2007 o de una labor profesional desarrollada durante ese mismo año".
Tras ganar la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián comenzó la gran carrera de Javier Bardem, que ha logrado aparte del Oscar y el Globo de Oro, la Copa Volpi al mejor intérprete en Venecia y cuatro premios Goya, entre otros galardones.
Su carrera internacional comenzó de la mano del pintor Julian Schnabel, que le dirigió en Antes que anochezca, donde daba vida al poeta cubano Reinaldo Arenas y que le situó a las puertas del Oscar al ser designado candidato.
Bardem continuó deslumbrando en sus interpretaciones dentro del cine español, a las órdenes de cineastas como Almodóvar, Amenábar, Fernando León o Mariano Barroso; mientras, acumulaba premios Goya -tiene cuatro- y recibía continuas ofertas de Hollywood.
Rechazó trabajar con Spielberg en Minority Report porque no le convencía "andar saltando por los tejados", aunque luego sí probó suerte con Michael Mann en Collateral. Era, dijo entonces, un ensayo para verse cómo se movía en una superproducción.
La relación de Javier Bardem con Hollywood siempre fue muy selectiva hasta rodar con los hermanos Coen en la que sería la película del año, No es país para viejos, donde encarnaba a un asesino. Su imagen y manera de ejecutar su papel le convirtieron en todo Estados Unidos en uno de los iconos de los malvados, comparándolo incluso con el Hannibal Lecter de El silencio de los corderos.
Los hermanos Coen le dieron su gran oportunidad, la de convertirse en el primer actor español en lograr el Oscar, pero Javier Bardem ha trabajado ya con cineastas de la talla de Milos Forman, en Los fantasmas de Goya, y Woody Allen, en Vicky Cristtina Barcelona, que además de contar con Scarlett Johanson le reunió con Penélope Cruz, años después de Jamón jamón.
Además del filme de Mike Newell El amor en los tiempos del cólera, que lleva al cine la novela homónima de García Marquez, acaba de rechazar Nine, la adaptación del musical con el que en su día triunfó otro español, Antonio Banderas.
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