MOBY DICK | CRÍTICA DE TEATRO

Recital de José María Pou

Un momento de la obra inspirada en Moby Dick Un momento de la obra inspirada en Moby Dick

Un momento de la obra inspirada en Moby Dick / M. G.

La historia de una obsesión y de una venganza. El enfrentamiento de un hombre contra la fuerza de la naturaleza representada en la ballena blanca Moby Dick. La búsqueda de una especie de justicia invocada por un demente como Ahab que persigue a su propio destino hacía su destrucción.

El personaje de Melville ha subyugado a muchos de sus lectores que llegaron a la novela a través del cine y se encontraron con un tratado sobre la caza de la ballena y sus técnicas. Confieso que nunca me pareció interesante este personaje que encarna la locura y que tiene como único fin su propio egoísmo personal.

La obra dirigida por Andrés Lima tiene algo de esa desmesura que rodea la novela. 700 páginas condensadas por Juan Cavestany para ofrecernos una versión muy narrativa, excesiva, en la que José María Pou se pone al servicio de un monólogo gigante en el que se nos cuenta su historia.

Jacob Torres y Oscar Kapoya conforman el resto del elenco y, en su favor, se puede decir que nos desmerecen la maestría del prodigio que representa Pou. Aunque uno se lleve la primera media hora del espectáculo esperando que salgan más intérpretes a escena. En ayuda de ellos acuden la efectista escenografía de Beatriz San Juan, la bellísima y acertada iluminación de Valentín Álvarez y la música, épica, de Jaume Manresa.

Todo es perfecto. Salvo que el tedio acaba apoderándose de una historia contada, a pesar de Pou, uno de los mejores actores del mundo, pero en los que la narración hace aguas como el barco de Ahab.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios