Réquiem por Sevillanas para Carlos Saura

Cine

La película se estrenó en la Expo 92 con presencias estelares como Lola Flores, Rocío Jurado, Camarón o Matilde Coral

Lola Flores, retratada por Carlos Saura.
Lola Flores, retratada por Carlos Saura. / D. S.

A Carlos Saura lo entrevisté de pie, con una copa de manzanilla, en una caseta en plena Feria de Abril. Llegó con Juan Lebrón. La película Sevillanas se estrenó en el efímero cine de verano de la Expo el mismo día que Jacinto Pellón decidió restringir los pases de temporada a la Cartuja. Es una película bellísima y espectacular por la calidad de las imágenes, el ritmo y el elenco artístico. Lola Flores, que ha cumplido cien años como la Mamá de la película de Saura, era una de las estrellas, junto a Rocío Jurado, Camarón, Matilde Coral o Manuel Pareja-Obregón.

Nada más conocerse la noticia de la muerte de Carlos Saura, la Primera abrió el telediario con el cineasta aragonés. Se trata de un superviviente que hizo cine en el franquismo, en la Transición, en la posmodernidad y ahora en el metaverso. Son películas tan distintas que siendo un cineasta de minorías trabajaba para todos los públicos, porque todos encontraban alguna película de Saura que fuera de su agrado. Las hay que le dieron una proyección internacional, que le catapultaron como guerrillero contra los estragos de la censura, películas en las que se fue con los místicos y otras con las páginas de sucesos. Nada humano le resultaba ajeno. Pero sorprende que en esos primeros fogonazos tras el óbito, no se hiciera una sola mención a su película Sevillanas. Debió ser el punto de partida de la gala de los Goya por celebrarse en la ciudad que le dio nombre al gentilicio más universal del baile y del cante.

Un réquiem por sevillanas para este aragonés de Huesca que como su paisano Miguel Fleta salió del terruño de la jota para conquistar el mundo. Hizo media docena de películas con Geraldine Chaplin, lo que dio lugar a una divertida anécdota. Durante un rodaje, dos lugareños vieron a la actriz paseando por el pueblo y uno le dijo al otro: mira, la hija del Gordo y el Flaco. En dos de sus películas más personales, Cría Cuervos y Mamá cumple cien años, deconstruyó la mítica pareja de la Casa de los Martínez con la presencia respectiva de Florinda Chico y Rafaela Aparicio.

La muerte de Saura deja solo a Mariano Ozores como último mohicano del cine español. En su libro de Memorias, Respetable público, hay siete entradas de Carlos Saura en su índice onomástico: en 1966 estrena La caza; en 1976, Cría cuervos; en 1979, ‘Mamá cumple cien años’; en 1981, año en el que Ozores estrena siete películas, Saura gana el Oso de Oro de Berlín por Deprisa, deprisa; en 1983, Saura estrena Carmen y Erice El Sur, año en el que muere Luis Buñuel; en 1990, estrena ¡Ay, Carmela!, con Carmen Maura y Andrés Pajares, el complemento artístico de Fernando Esteso, aragonés como Saura.

La generosidad de Mariano Ozores contrasta con la omisión de su nombre en el Diccionario de Cine de Fernando Trueba, que ni lo menciona. A un Carlos Saura de quien Roger Boussinot, en L’Encyclopedie du Cinema, libro que compré en Padilla, dice: “Su obra, totalmente independiente, constituye el conjunto más interesante de la producción española en los últimos años del franquismo”. En esa Enciclopedia de Boussinot no aparece Trueba, que por orden alfabético vendría antes de Truffaut. Trueba ganó un Oscar, eso sí. Y Garci, que tampoco aparece en su Diccionario.

Carlos Saura (Huesca, 1932-Madrid, 2023).
Carlos Saura (Huesca, 1932-Madrid, 2023). / Marta Pérez / Efe

Saura explotó la versatilidad de Juan Diego convirtiéndolo en san Juan de la Cruz y en uno de los hermanos Izquierdo de Puerto Hurraco. Ya se asomó a Goya en la película póstuma de Paco Rabal, que encarnó al pintor de Fuendetodos. Escribió un libro con los textos previos, dibujos y guión de El Dorado, la película que rodó en 1987 en Costa Rica sobre la figura de Lope de Aguirre, interpretado por Omero Antonutti. El libro se lo dedica a Carmen Rico-Godoy, periodista y compañera del productor Andrés Vicente Gómez, que solía acompañar a Mariano Ozores en los partidos del Bernabeu. Goya de honor a Saura en los Goya sin Saura. El genial anciano se murió horas antes de la Noche más Buena del cine español. Parece un guiño a Plácido de Berlanga.

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