Se abre el telón del Circo del Sol
'Corteo', el espectáculo en carpa más grande de la compañía canadiense, visita Sevilla a partir del 8 de septiembre
En la anterior visita que el Circo del Sol hizo a Sevilla, con el espectáculo Varekai, en otoño de 2009, los técnicos de montaje descubrían cada mañana cómo el suelo de la carpa estaba ligeramente desplazado unos centímetros hacia abajo pero no lograban encontrar qué motivaba aquel hecho. Lo diferente en Sevilla, respecto a las funciones en otras ciudades de España y el mundo, estaba precisamente en el final. Cada noche, el público que ocupaba los asientos de la carpa en el Charco de la Pava aplaudía con zapatazos a compás con tanto entusiasmo que el suelo efímero del Grand Chapiteau se resentía en cada función.
Esta anécdota ilustra el entusiasmo con que es recibida en Sevilla cada una de las propuestas que ha visitado la compañía canadiense desde las funciones de Saltimbanco, hace seis años. Con el aval de la enorme acogida que han tenido anteriores montajes, a los que se suma Dralión, el circo de Guy Laliberté prepara ya su desembarco en Sevilla, para el próximo 8 de septiembre con Corteo. Estrenado en Montreal, sede de la compañía, en 2005, el espectáculo se encuentra en plena gira y estos días apura su estancia en Valencia para visitar después Alicante, a partir del día 28. La capital andaluza tendrá el honor de poner el broche a la gira española, del 8 de septiembre al 9 de octubre, antes de que esta creación del polifacético Daniel Finzi Pasca viaje a París.
Y aunque los que han disfrutado alguna vez de una obra en directo de la compañía -se cuentan más de 100 millones de espectadores en todo el mundo- saben de lo alto que tiene el listón con cada nueva propuesta, Corteo supone, según sus responsables, un antes y un después en el concepto de espectáculo de carpa del Circo del Sol. Porque Corteo, cortejo en italiano, es la perfecta simbiosis entre el circo clásico, el de payasos soñadores, gigantes, diminutos, malabaristas y funambilistas con el sello de Cirque du Soleil, aquel que combina el riesgo, la acrobacia y la creatividad en los números con música en directo, aquí con 12 músicos, y una ambiciosa puesta en escena en la que participan 65 artistas de las más de 160 personas, entre técnicos, cocineros, fisioterapeutas, costureras y profesores, que viajan en la gira.
El espectador fiel notará un cambio ensencial en la disposición de las gradas. Enmarcado entre dos gigantescas cortinas, como las del teatro clásico, y un telón pintado a mano con alegorías del mundo del teatro, el escenario giratorio de Corteo divide las gradas en dos partes, de manera que el público se sitúa frente a la otra mitad y será un espejo de las emociones que traslada la acción de los personajes, interpretados por actores y acróbatas de 28 nacionalidades diferentes.
No en vano es la muerte soñada del payaso Mauro -al que da vida un clown colombiano que conecta desde el primer momento con el público a partir de un texto en castellano- la circunstancia que congrega en torno a su cama a todos los personajes que le han acompañado en su carrera: criaturas mágicas, aladas, gigantescas o diminutas, fascinantes, al fin, que integran el reparto de este montaje que bebe de la comedia dell'arte, tanto en la estética como en el desarrollo dramático. De hecho, el maquillaje y el vestuario onírico característicos de anteriores montajes deja espacio aquí a la sencillez de elementos, a la emoción sin intermediarios.
Y es que en Corteo se está tan cerca de la carcajada como del teatro del absurdo, desde una imposible representación de Romeo y Julieta a una disparatada lluvia de pollos (de goma, claro, porque el Circo del Sol nunca trabaja con animales); como de la conmovedora sensación de presenciar un mundo irreal, con los paseos aéreos en bicicleta de Mauro o el de Valentina, la diminuta actriz (y sin duda, la estrella del show) que pasea por el aire en un vuelo de globos de helio.
"La primera vez que vi el espectáculo lloré por la sencillez con que se acepta la muerte en esta obra. El secreto de que cada noche el público asista a dos horas y media de fascinación sin fisuras no es otro que ensayo constante y respeto a la creación original", explica Bruce Mather, responsable artístico de la gira de Corteo, un ex director de cruceros reconvertido ahora a entusiasta director del sorprendente microcosmos políglota que habita, cada día, bajo la lona del Gran Chapiteau.
Corteo. A partir del 8 de septiembre. www.cirquedusoleil.com. Desde 37 euros.
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