Festival Cultura con Orgullo ‘#Autotune’ o la reinvención como un camino hacia la identidad

  • Álvaro Prados estrena este domingo en La Fundición una obra “entre lo "poético y lo 'trash"

El creador Álvaro Prados. El creador Álvaro Prados.

El creador Álvaro Prados. / Celia R. Revert

En su espectáculo El camino brillante, el actor y poeta Álvaro Prados mostraba el desamparo y la confusión de alguien que no responde al rol que la sociedad le reserva y rendía su particular homenaje a los ídolos que escaparon de los patrones establecidos y que lo habían acompañado en su proceso de aceptación. El intérprete vuelve ahora a reflexionar sobre la búsqueda de la identidad y a rebelarse contra las etiquetas en #Autotune, una obra que estrena este domingo (20:30) en La Fundición y que forma parte de la programación off del Festival Cultura con Orgullo.

Prados, licenciado en Arte Dramático por la ESAD de Sevilla y en Artes del Espectáculo en la Universidad de Artois (Francia), aborda en #Autotune "la necesidad humana de acotar y catalogar" y reivindica en su propuesta "todo lo fluido, lo dual, lo que no tiene nombre y a veces queda invisibilizado".

El creador defiende que "todo es más complejo que las etiquetas que se ponen. Cuando se programa un espectáculo, por ejemplo, se define como comedia, o teatro contemporáneo, o concierto, pero el arte avanza y no tiene por qué amoldarse a una casilla concreta", sostiene Prados, que opina además que las obras y películas más estimulantes son precisamente aquellas que no buscan amoldarse a las convenciones, "que te hacen preguntarte: ¿esto que he visto qué es?".

El cartel de '#Autotune'. El cartel de '#Autotune'.

El cartel de '#Autotune'.

Entre lo poético y lo trash, con un discurso en el que tienen cabida versos de Prados, canciones de verano o las reflexiones de autores como Paul B. Preciado o Donna Haraway, #Autotune pone el foco en figuras de la cultura pop, en las estrellas carismáticas, los camaleones y transformistas que hallaron en la reinvención la manera de ser ellos mismos, "modificando su apariencia, su dirección profesional o incluso su identidad".

Prados sabe que se espera "de un escritor que cite a Lorca y a Cernuda", pero su santuario personal va más allá de lo evidente. En su libro De carne y plástico, el poeta señalaba su admiración por "esas personas que pueden nombrarte / a David Lynch y a Belén Esteban / en la misma frase sin ningún pudor, / las que estudian Teoría de Género / y al salir de clase encienden la tele / para no perderse el debate de Gran Hermano".

En esa línea, por #Autotune asoman nombres que atraen a Prados por su espíritu "antisistema" como La Veneno y Yurena. "Estos dos personajes, a su modo, también son importantes y válidos. Que La Veneno saliera en un late show en los años 90 contando que había sido prostituta y hablando de esa manera visibilizó una realidad social que la gente no quería ver", considera el actor. Y Yurena, añade Prados, "cuando aún no se llamaba así y era Tamara, protagonizó una especie de triunfo de lo underground: no cantaba bien según la percepción general, no tenía un equipo de publicidad detrás. Con ella se vivió algo muy paradójico y muy interesante: mientras el país entero la criticaba, su single se colocaba en el número uno".

En su acercamiento a esos freaks y desheredados que alzaron el vuelo, Prados vive su particular metamorfosis: el poeta es también una estrella del pop que protagoniza su propio musical. "Ahí me ayudó [el intérprete y creador] Alberto Cortés. Me dijo: Quieres hacer un espectáculo sobre lo fluido y tu espectáculo tiene una estructura de recital demasiado rígida", explica. "Llegamos así a la conclusión de que #Autotune tenía que transitar entre géneros. Yo no sé si es un recital, un concierto, un karaoke o una obra de teatro. La poesía, evidentemente, ocupa un lugar importante, pero ahí", concluye Prados, "entraríamos en otro debate: qué es poesía, y por qué llamamos así a algunas propuestas y a otras no".

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