Fallece el artista Federico Guzmán a los 61 años
El mundo del arte despide a un creador cuya obra siempre estuvo ligada al compromiso político y social.
Federico Guzmán (Sevilla, 1964) ha muerto a los 61 años por un aneurisma en la arteria aorta. El cuerpo del artista será trasladado al tanatorio de San Jerónimo, donde este martes a las 13:00 del mediodía se llevará a cabo el responso.
Guzmán empezó su trayectoria junto al galerista Pepe Cobo en La Máquina Española (un espacio con gran relevancia en el arte andaluz y español de los años 80 y 90) en 1987. En esos momentos, Guzmán reivindicaba junto a otros artistas de la ciudad un arte que trascendiera el academicismo propio de la Sevilla de entonces sin caer en lo vacuo del arte conceptual que estaba en boga en el panorama artístico internacional del momento, dando lugar a una nueva figuración que marcaría su trayectoria.
Esto definiría en gran medida su obra, especialmente en cuanto a profundidad social se refiere, un carácter que se vio reforzado tras sus estancias en Colombia y Nueva York a finales de la década de los 90.
Su trabajo estuvo muy ligado al compromiso político y social, y el arte relacional y participativo fue clave en muchos de sus proyectos. Algunas de estas propuestas estuvieron relacionadas con el pueblo saharaui, llegando a ser un artista recurrente en los encuentros ARTifariti (encuentros internacionales de arte y Derechos Humanos del Sáhara Occidental) desde su fundación, en 2007.
Tuiza. Las culturas de la jaima fue un proyecto para el Reina Sofía en el que Guzmán instaló una jaima de grandes dimensiones en el Palacio de Cristal del Retiro. Monumentales telas coloridas (melfhas, vestimentas tradicionales de las mujeres saharauis) conformaban un espacio cálido, acogedor, donde se posibilitaba el diálogo. De este modo, la obra de Guzmán, aunque tuviera bastante de reivindicativa, no renunciaba al color, al vitalismo fulgurante que tanto le caracterizó.
Algunas de sus exposiciones más reseñables fueron Echando raices en el aire y Perséfone sin velo en Juana de Aizpuru (Madrid), La Bella Embalada con Pepe Cobo en Art Basel Miami Beach, Insideout=jardí del cambalache en Fundació Antoni Tàpies (Barcelona), Matitas divinas en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla), ¿Quiénes son los dueños de las plantas? en Tomás March (Valencia), Al borde del mundo en el IVAM (Valencia), Tuiza. Las culturas de la jaima en el Palacio de Cristal de Madrid y en el Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratuz o La canción del tomaco en el MEIAC (Badajoz).
También expuso en galerías de otros países como Francia, Estados Unidos, Suecia o Colombia. Además, algunos de sus últimos proyectos se llevaron a cabo en Andalucía, como fueron Ser = Espacio x Acción. Una fábula especulativa en la Sala Atín Aya (Sevilla), Sombra verde: Federico Guzmán y la carrera de las plantas en el C3A (Córdoba), donde se llevó a cabo un recorrido por los 20 últimos años de trayectoria del artista o Interrelaciones y desvíos en el Espacio Santa Clara (Sevilla) junto a la artista Elisabetta De Luca.
Asimismo, la obra de Federico Guzmán está incluida en colecciones internacionales como las del MoMA de Nueva York o del Museum Boijmans Van Beuningen de Rotterdam o nacionales como las del Reina Sofía, del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, del Museu d'Art Contemporani de Barcelona, del Institut Valencià d'Art Modern, del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León o del Centro Galego de Arte Contemporánea, además de multitud de colecciones privadas.
El mundo del arte lamenta la despedida repentina de Federico Guzmán, quien entendió su obra como un puente tendido hacia el entorno. Un puente construido desde un compromiso político, social y ecológico, pero sobre todo artístico, que queda abierto a través de sus pinturas, sus instalaciones y sus piezas audiovisuales, para que se pueda seguir cruzando por él.
También te puede interesar