Diario de Sevilla Mantenemos la cita diaria en los quioscos como actividad esencial decretada por el Gobierno en la crisis del coronavirus

Cultura

Los sindicatos cargan contra el ICAS

  • Critican "el abuso" que supone tener un total de siete direcciones artísticas, "nombradas a dedo", junto a otros cargos directivos y piden su "disolución"

Las Secciones Sindicales de UGT, CSIF y CCOO en el Ayuntamiento de Sevilla ha solicitado la "disolución" del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) y la vuelta a la Delegación de Cultura, para "que deje de provocar tanto gasto superfluo e innecesario". En este sentido, y en un comunicado, los sindicatos muestran "su preocupación por la deriva que está adoptando la dirección ICAS", con su delegada de Cultura, Maribel Montaño, a la cabeza, a través de una política de personal "contraria" a los intereses de los trabajadores del Instituto, y, por tanto, "en perjuicio de la ciudadanía, al provocar mayor gasto económico sin conllevar una mejor y mayor oferta cultural en la ciudad".

En primer lugar -continúan- "queremos señalar el abuso que supone tener un total de siete direcciones artísticas y de otra índole junto a otros cargos directivos en un organismo que anteriormente era una Delegación, donde no había más de tres jefaturas de Servicio". Este personal de alta dirección "supone un derroche de dinero, más grave aún en una época de crisis", resaltan, y hacen constar que todas las direcciones son nombradas "a dedo".

"Si existiese un mayor volumen de trabajo se podría justificar, algo que no ocurre porque los funcionarios y personal laboral han reducido su número, entre otras causas porque no hay dinero para cubrir las bajas. Por consiguiente, lo que se está produciendo es una estructura piramidal invertida, con muchos jefes y cada vez menos indios", lamentan. 

En cuanto a las direcciones artísticas, señalan que "alguna de ellas, tal como hemos comunicado a la dirección del ICAS, podrían no encajar en sus estatutos al no tratarse de direcciones artísticas: ejemplo la Dirección de Comunicación, mientras que en otras observamos que el perfil profesional de quien ocupa una dirección relacionada con la programación cultural no tiene nada que ver con la Cultura".

Además, los sindicatos consideran, según dicho comunicado, que "la gestión de la cultura en el Ayuntamiento ha supuesto un retroceso respecto a años anteriores a la constitución del ICAS". Asimismo, dicen que los profesionales "de valía" del Instituto "han sufrido un menoscabo en sus funciones al ver usurpadas parte de las mismas por personal ajeno al Consistorio, que se contrata para hacer lo que desde siempre había sido su trabajo, mientras que se ven obligados a recibir órdenes de direcciones nombradas a dedo que mal dirigen a sus profesionales impidiendo un funcionamiento eficaz y una gestión de calidad".

"Profesionales -prosiguen- que llevan muchos años como interinos o contratados sin poder consolidar su estabilidad laboral porque el ICAS ni ha creado ni ha consolidado una sola plaza de la Administración Especial, a la vez que ha cortado su derecho a la promoción profesional por la proliferación de puestos a dedo, puestos directivos que ocupan Jefaturas habitualmente desempeñadas por funcionarios en cualquier Delegación municipal".

Por otro lado, UGT, CSIF y CCOO manifiesta que los proyectos "faraónicos" iniciados por Juan Carlos Marset, el impulsor del ICAS, y seguidos por Maribel Montaño "han supuesto un fracaso absoluto". Así, resaltan que el Plan Director de Bibliotecas aprobado por el Pleno del Ayuntamiento en 2004 "está totalmente fracasado", y para ello "no tenemos más que ver el cierre de bibliotecas, el personal cada vez más escaso y la inauguración de la Biblioteca de Torneo con presupuesto cero en inversiones", critican.

Del mismo modo, aseguran que el Archivo Histórico y Hemeroteca "están totalmente abandonados, con los mismos proyectores de microfilmado con más de 15 años, y sin digitalizar su Archivo que posee verdaderas joyas documentales"; también critican al Casino de la Exposición, "sin apenas contenidos y disgregado del propio Teatro Lope de Vega, y que, además, cuenta con otra dirección artística a dedo", y el CAS, del que dicen que "sin dotación económica permanente, subsiste ahora mismo por unas subvenciones que, cuando acaben, no se sabe cómo va a poder seguir".

También alegan que la Sala San Hermenegildo "lleva varios años cerrada sin que sea utilizada como espacio de oferta cultural", y, por supuesto, "la tan prometida sede del ICAS, que no saben donde ubicarla después de tantos proyectos fracasados"; y lamentan las "promesas incumplidas" como La Casa de los Poetas, o los "graves" recortes presupuestarios que llevan sufriendo desde hace dos años los Festivales que se realizan en colaboración con entidades privadas que, en algunos casos, "han llegado a ser de más del 50%, poniendo en peligro su conformidad", agregan.

"De todo ello tenemos que señalar la pérdida de referencia del ICAS o de la antigua Delegación de Cultura como coordinadora de proyectos que han surgido del Ayuntamiento de Sevilla", añaden, al tiempo que señalan que ahora mismo cada distrito, organismo autónomo, alcaldía o cualquier delegación, "pretenden hacer su plan cultural para Sevilla". "Esto y la externalización de algunos servicios propios del personal funcionario a través de empresas o personas que al margen del ICAS constituyen empresas para realizar el trabajo al Instituto -y que en muchos casos es el propio de los funcionarios- provoca una administración paralela que nos lleva a un gasto innecesario".

Por todo ello, los sindicatos concluyen que el ICAS "no ha servido para alcanzar los objetivos para los que se creó, con lo que no sólo no ha mejorado la gestión cultural para el ciudadano sino que la ha empeorado con una mayor burocratización" y solicitan "la disolución" del Instituto y la vuelta a la Delegación de Cultura, un extremo que ya han trasmitido a su dirección, para que esta entidad "deje de provocar tanto gasto superfluo e innecesario a la ciudad". 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios