EL año pasado escribí: “Este será el 15 de agosto más raro que hemos vivido”. No era previsible que en 2021 lo íbamos a superar en rarezas. Sin embargo, esta pandemia es una fuente de sorpresas. Llegamos al día de la Virgen con una ola de calor que llaman tropical, y con el precio de la luz por las nubes. Y sin procesión, por culpa de la pandemia interminable. Y con un arzobispo nuevo, monseñor José Ángel Saiz Meneses, que se ha estrenado presidiendo la novena, aunque todavía no ha salido en una procesión; ni parece previsible en lo que falta de año, siendo realistas. La situación anómala tiene consecuencias negativas para la devoción a la Patrona, que se había revitalizado en los últimos años con la presencia de más jóvenes y peregrinos de las parroquias del Aljarafe.

En este domingo de la Asunción tendremos la Puerta de los Palos sin su Virgen de los Reyes, con las gradas de la Catedral vacías, y sin las vallas que conformaron la primera procesión aforada de Sevilla, desde antes de la pandemia. Es poco probable que regresen muchas personas de las playas, a donde han huido con el calor. Irán a la Catedral los fieles más fieles: los de la Asociación, los que van de representación del Sagrario y del Consejo, canónigos y capellanes reales, autoridades no laicistas, y los devotísimos, que no pueden imaginar un 15 de agosto sin acudir a la Catedral junto a la Patrona de la Archidiócesis.

Presidirá la misa pontifical el arzobispo, José Ángel Saiz Meneses, que pronunciará su primera homilía de 15 de agosto. Los dos arzobispos eméritos anteriores, Carlos Amigo Vallejo y Juan José Asenjo Pelegrina, incluso sabiendo que el protagonismo en los medios de comunicación siempre lo tenía la procesión, solían referirse a algo de actualidad en sus predicaciones. No eran homilías de aliño. Don José Ángel no es que oficie ahí para lucirse, pero va a tener altavoz, eso seguro.

En los últimos años era habitual que monseñor Asenjo acudiera a la novena vespertina de la Virgen de los Reyes. En 2021, a pesar del calor (no es la primera vez que hay calores en los primeros días del duro agosto sevillano), monseñor Saiz ha participado en los cultos, junto a los fieles. La novena de la Virgen de los Reyes es de indulgencia plenaria garantizada, de un mérito enorme. Este año la novena matutina estaba presidida por el padre Francisco José Ortiz y la vespertina por el padre Manuel Sánchez. Los dos son canónigos del sector más joven. Los dos pertenecen al equipo parroquial de la Candelaria y la Blanca Paloma, donde desarrollan una gran labor social. Se puede considerar un guiño a la misión que el arzobispo quiere continuar y profundizar en los barrios más deprimidos. La Reina de los Reyes no busca el poder de los ricos, sino el amor de la gente sencilla.

Es bastante triste ver a la Virgen en su paso de palio de tumbilla y que no salga en procesión. Así ha permanecido durante la novena. En las actuales condiciones era imposible salir, por el qué dirán y por las circunstancias. ¿Cuándo será posible? Ya nadie se arriesga a profecías.

Por culpa de la pandemia, nos deben dos procesiones de la Virgen de los Reyes. En siglos pasados salía en rogativas para acabar con las calamidades. Cuando pueda, debe salir en procesión extraordinaria, pues no van a conseguir que las calamidades acaben con Ella. Eso es seguro.

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