Los Sanfermines se han convertido en la fiesta española más mediática y más famosa en el mundo. Se le atribuye gran parte del mérito a Ernest Hemingway (que le dio universal fama) y a ese embrujo que los toros despertaban en los extranjeros, antes de que surgieran las teorías animalistas. En los últimos años, esta fiesta ha sido asociada a ciertos abusos machistas, tocamientos de los que antaño se alardeaba, y otros excesos favorecidos por el alcohol consumido. Hasta que llegamos al caso de Los sevillanos de la Manada. Desde entonces se ha establecido una preocupante conexión entre Sevilla y los Sanfermines. Como si Sevilla tuviera la culpa de las condenas a algunos de sus hijos.

Estos días, entre los mozos que corren por la calle Estafeta, se suelen ver camisetas del Betis más que del Sevilla, no se sabe por qué. Es un espectáculo que puede gustar o no, pero que resulta irrepetible. Todas las copias e imitaciones en otras ciudades y pueblos no dejan de ser parodias. En Sevilla organizan unos festejos en Nuevo Parque, pero no es lo mismo. Los Sanfermines sólo son posibles en Pamplona.

Se ha criticado mucho el espectáculo que dan los mozos en la plaza de toros, las borracheras, los excesos. En los últimos tiempos, se ha fijado el punto de mira en los delitos sexuales, que también ocurren en otras fiestas y cuando no hay fiestas. Sin embargo, decenas de sevillanos viajan estos días a Pamplona. ¿Por qué? Cada cual tiene sus motivos. Álvaro Pastor, buen taurino y buen amante de las costumbres y tradiciones sevillanas, tan diferentes, me decía que es una fiesta que engancha.

En 2009 los actores Tom Cruise y Cameron Díaz vinieron a Sevilla para rodar escenas de la película Knight & Day, con un supuesto trasfondo de los Sanfermines. Se alojaron en el Hotel Alfonso XIII y rodaron por la Plaza Nueva (sin entrar en el Ayuntamiento) y la Maestranza, además de cortar 39 calles para las escenas de acción. Pero los novillos no los soltaron en Sevilla, sino en Cádiz, donde también rodaron escenas, y algunos se escaparon.

Unos Sanfermines a la sevillana nunca cuajarían. Todos los años se discutiría la carrera oficial de los encierros, que si por Sierpes o por Tetuán. Después podrían seguir por la Avenida, García de Vinuesa, Adriano y la Maestranza. Pero aquí abajo se sabe que correr es de cobardes. Tenemos bastante con lo que hay para complicarlo más. Y algunos ya corren en la Madrugada.

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