‘Crossobar’, bah
Algo en lo que creer
Nos íbamos a sesenta años atrás cuando todo un país aguantaba ante el blanco y negro una madrugada en vela para ver cómo Manolo Santana se las aviaba en Melbourne. Pensábamos en aquello viendo cómo un chaval de veintidós años intentaba conseguir su asignatura pendiente, que no era otra que ese Open de Australia que se le va resistiendo. Estaba ya en el penúltimo escalón antes de la cima anhelada y el partido se le ponía de cara para torcerse en el tercer set y ponerse casi imposible en el quinto. Todo a través de cinco horas y media de sudor y raquetazos para conseguir el triunfo ante un alemán poderoso, inasequible al desaliento y que había logrado remontar un imposible. Y ahí, en el set definitivo, se hizo imperial la figura de un españolito que ha tomado el relevo de Rafa Nadal. Tan confirmado el relevo que así se comprende cómo un país va detrás de su estela con absoluta incondicionalidad. Y es que España está necesitada de algo en lo que creer y lo ha hallado en Carlos Alcaraz.
También te puede interesar