Diez negritas. Diez negritas.

Diez negritas.

Sí, lo de Madrid es sanitariamente relevante, pero como el procés, es también un conflicto político lleno de oportunismo propagandístico que se dirime en el tablero del tacticismo cortoplacista: Sánchez cede Madrid definitivamente al PP como precio para debilitar al PP en el resto de España. Entretanto, detrás del ruido de Madrid multiplicado por el madrileñicentrismo mediático en las redacciones nacionales, se pierden muchos asuntos relevantes que afectan a todo el país. Pero se impone la lógica del espectáculo. El problema de España no es Madrid sino el compromiso de la política con el interés público. Demasiado bajo, demasiado bajuno.

1| Pedro Sánchez

"Lo que sí haremos, señorías, es planificar; lo que sí haremos es analizar, debatir con todos ustedes y negociar la modificación de distintas leyes para garantizar la correcta gobernanza una vez que hayamos levantado el estado de alarma".

A Sánchez le persiguen las actas del Congreso tras el desastre de Madrid, que contamina políticamente a todo el país. En primavera sostenía que sólo era posible el estado de alarma, pero se comprometió a dialogar, debatir, evaluar y modificar aquello. No se hizo nada. Ahora se pagan las consecuencias. El legislador ha abandonado sus obligaciones. En verano declaró la victoria sobre el virus, y se fueron de vacaciones. La segunda ola estaba en agenda, pero el Gobierno se desentendió. Es verdad que el Tribunal Superior de Castilla y León sí ha avalado la norma rechazada en Madrid, pero advirtiendo piadosamente que "la norma cuya ratificación se interesa contiene un déficit de motivación". Los tribunales pueden redimir la incompetencia gubernamental, pero no por eso Moncloa dejará de haber sido temerariamente incompetente.

2| Pablo Casado

"La foto [de Sánchez con Ayuso] era cartón piedra para hacer lo que quería: intervenir Madrid…".

Casado ha unido su suerte a Ayuso, ya convertida en estereotipo: es Maléfica para algunos, y Manuela Malasaña, heroína por la liberación de los madrileños, para otros. Todo ridículo. Casado acierta al poner el foco en el trato tan distinto que el Gobierno da a Madrid respecto no ya al Govern desleal con la Constitución, incluso a Rufián, capaz de calificar al rey como diputado 53 de Vox, sino a otras comunidades con datos sanitarios muy malos, pero con siglas afines a Moncloa; pero se equivoca al unir su suerte a Ayuso, porque eso va a dañar al PP en otras comunidades con gobernantes muy distintos como Feijjo, Mañueco, Miras o el propio Juanma Moreno en Andalucía. Sin ir más lejos, Susana Díaz no pierde oportunidad de vincular al presidente andaluz con Ayuso, aunque sea una comparación oportunista, porque Ayuso ha demostrado ser una dirigente muy incompetente e irresponsable.

3| Mercedes Schlapp x Trump

"[Trump] tiene experiencia como persona, ahora, en la lucha contra el coronavirus. Esa experiencia de primera mano no la tiene Joe Biden".

Siempre habrá un líder más despreciable, más indecoroso, o más estúpido. Eso es seguro. Y eso no es incompatible, en ningún sitio, con la cantidad de poder que pueda llegar a detentar. El show de Trump, tras contagiarse durante la carrera electoral, escenifica lo peor de la política. El populismo es capaz de revertir todo –ya dijo Trump que él podría disparar sobre la gente en la Quinta Av sin castigo en las urnas– pero cuesta creer que pueda funcionar el argumento de que Trump es mejor para afrontar la pandemia, 200.000 muertos después, porque lo conoce de primera mano tras meses de comportamiento irresponsable y estúpido. Estas cosas siempre las sintetiza mejor el castizo: "hay que joderse, y agarrarse para no caerse".

4| Pablo Iglesias

"Tengan ustedes la decencia de no gritar desde la bancada cuando un vicepresidente está en el uso de la palabra".

¿No es delicioso? Uno empieza a imaginar a Pablo Iglesias llegando a decir, como la millonaria malagueña Mercedes Bolín –su marido fue quien alquiló el Dragon Rapide para Franco– en casa de Sir Peter Chalmers después de que los republicanos entraran en su palacete para requisar sus propiedades, huyendo solo con las cosas de primera necesidad: "¿no entienden que un Rolls-Royce no es un lujo en absoluto, sino algo de primera necesidad?". El profeta quincemesino de los escraches, que se dedicaba a boicotear conferencias, ya no soporta oír voces mientras él habla, cosa por demás comprensible. No es el Síndrome de Galapagar; sino la pulsión del poder. Ya no soporta a jueces, medios o a la oposición.

5| Juan Bravo

"Este déficit hay que pagarlo, y lo pagarán las generaciones futuras, y en el caso del Gobierno de España hemos pasado ya de largo una deuda del 100%".

Se agradece que el consejero asuma que se acabó el déficit cero por las urgencias de la pandemia, pero a la vez hable con franqueza a los ciudadanos como no suelen hacerlo los dirigentes políticos: esto hay que pagarlo. Algunos hablan de presupuestos expansivos con la alegría ilimitada de quien dispara con pólvora del Rey. Thatcher, que a veces era más la Dama de la Sal Gorda que de hierro, retrató con sarcasmo a esa izquierda: "El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero… de los demás". Bravo se dirige a los ciudadanos como a adultos: sí, habrá que endeudarse, pero no hay que perder la conciencia de que usted, y sus hijos, y sus nietos, van a pagar una alta factura. Hay que celebrar que alguien hable así, aunque eso cuestione hasta dónde puede llegar su carrera política prometedora.

6| Julio Díaz

"Alguien que le ha dado ‘Me gusta’ al tuit que denuncia una purga tendría que dimitir".

Cs no tiene dos almas, sino dos familias enfrentadas, como Montescos y Capuletos, y la cosa amenaza con una fractura irreparable. Fran Hervías ataca al vicepresidente y coordinador regional acusándolo de “purga”; el portavoz del grupo parlamentario le da a 'Me gusta' a ese mensaje; desde el grupo parlamentario se pide la dimisión del portavoz por debilitar la posición del vicepresidente, precisamente cuando en Cs andan desesperados porque no logran rentabilizar su acción en el Gobierno... En las encuestas, entretanto, siguen cayendo, pero el mensaje es deseñar las encuestas.

7| Juan Marín

"Con Juan Espadas es fácil hablar".

¿Contra quién va ese elogio?, preguntaba Unamuno en su tertulia cuando un tertuliano hacía una alabanza inesperada de alguien, a sabiendas de que a menudo los elogios se hacen para dar por saco a un tercero. Es fácil pensar que el elogio a Espadas es un dardo a Susana Díaz. En su caso, decir con "Espadas se puede hablar" es recordar que con Susana Díaz es imposible. Y tiene más recorrido coincidiendo con el elogio de Marín a la decisión de Sánchez en Madrid, todo un recordatorio de que Cs es un partido que puede pactar con el PSOE también en Andalucía, aunque –se infiere– con Susana Díaz no.

8| Susana Díaz

"Todas estas bromas de los últimos días del consejero de Sanidad, de te entiendo, no te entiendo, nadie lo entiende, que se han convertido en virales, forman parte de una estrategia: no quieren que la gente conozca la verdad, no quieren explicar las cosas, no quieren que se les entienda su objetivo. Y es claro: debilitar la Sanidad pública".

Susana Díaz tiene el don, como el inspector Clouseau, de ver pistas ocultas y adivinar el fondo velado de la cosas. Ella ha descubierto que el enredo verbal del consejero con los unidades familiares no fue una confusión aparatosamente torpe sino una operación orquestada para destruir la sanidad pública. Ajajá. Nadie se había dado cuenta, creyendo que fue un mal día de Aguirre, y resulta que detrás había una buena Teoría de la Conspiración: están usando la lengua de trapo de Aguirre para encubrir una operación secreta para destruir el servicio público de salud dotándolo con mayor presupuesto que nunca. E la nave va.

9| Elías Bendodo

"Creo que los políticos estamos dando un espectáculo poco edificante en uno de los momentos más complicados de último siglo... En plena pandemia, hay que ponerse de acuerdo, aunque suponga ceder en los planteamientos propios… Somos capaces de llegar a acuerdos con Vox y con Podemos".

Está muy bien usada la primera persona, porque el espectáculo no tiene siglas. Sólo como autocrítica colectiva tiene valor el mensaje. Pero olvidarse del PSOE en la lista tiene la dosis de veneno que no puede faltar en la sintaxis vitriólica del portavoz. Sí, lo de "somos capaces de llegar a acuerdos con Vox y con Podemos" podría entenderse como ser capaces de llegar a acuerdos desde un extremo a otro, pero olvidarse del PSOE parece poco casual, y más en las actuales circunstancias, con lo que parece significar que pueden llegar a acuerdos con todos salvo el PSOE por su actitud reventadora. Si hay que apostar entre los dos significados, conviene recordar que de Bendodo puede decirse como de Billy The Kid: "siempre dispara a dar".

10| Felipe VI

"Demostremos una imagen de unidad… Tenemos la oportunidad de hacer mejor las cosas; y de hacerlas juntos".

Predicando en el desierto.

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