Larga memoria de nombres malditos

29 de mayo 2011 - 01:00

DURABA más la memoria de los nombres malditos. Las noticias se transformaban relatos orales que las convertían en una memoria personal y colectiva que, menos saturada de fruslerías y entretenida por estupideces, tenía criterio para decidir qué era lo relevante; y espacio para guardarlo durante mucho tiempo. Era así en lo personal y familiar (duelos y alegrías) y en lo colectivo sufrido (tragedias) o gozado (fiestas, películas, canciones). Se recordaba tan largamente el estreno de Lo que el viento se llevó en el Palacio Central como la Cabalgata de la niebla, las coronaciones de la Amargura y la Macarena, la visita de Fleming o la exposición de Las tentaciones de San Jerónimo de Ressendi en la Granja Hernal. Y aún más se recordaban las tragedias -entonces los lutos eran largos- que se llamaban polvorín del Cerro, Tamarguillo, Operación Clavel o cuesta de Las Doblas. De las tres últimas se cumple este año medio siglo.

Decía la portada de Abc el 23 de mayo de 1961: "Diecinueve sevillanos muertos en la curva de Las Doblas, camino del Rocío, fueron dejados ayer piadosamente en la tierra. La carretera continúa haciendo víctimas, a veces en proporciones de catástrofe, en una tremenda exigencia de sangre". Y tan tremenda… Y tan interminable… Cada fin de semana, cada puente, cada vacación...

Las fotos de Serrano unían las imágenes del multitudinario entierro con las de los restos del camión desperdigados por la ladera de la cuesta, como si se tratara "de los de un avión abatido". Un anónimo redactor describía así el escenario de la tragedia: "No se perciben, por hallarse confundidas con la tierra, las flores y guirnaldas de papel que hacían el efímero exorno del camión. Ahí, en esa curva, dejaron de pronto de sonar las palmas, se helaron las coplas en el aire y trece personas -los muertos en el instante- entraron en la eternidad".

Todo se había organizado en La Bolera de la calle Parra. Cincuenta vecinos de la Macarena -entre ellos "la popular cantaora Marta Serrano"- y trece de Triana, que habían pagado veinte duros por persona para viajar en un camión de carga sentados sobre tablones a modo de bancos, salieron de la calle Parra a las tres de la mañana del domingo 21 de mayo camino del Rocío. En la cuesta de Las Doblas el camión perdió los frenos, se salió de carretera, voló 43 metros y cayó en un barranco. Durante meses y años se recordó con pesar esta tragedia; a la que ese negro 1961 se sumaron la riada del Tamarguillo y los 20 muertos de la Operación Clavel. Tristes conmemoraciones, iniciadas con una misa en San Gil por las víctimas de Las Doblas.

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