La ventana

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Sierpes y su proceso degenerativo

Están los más prestigiosos cronistas de la ciudad en pie de guerra por el proceso degenerativo que padece Sevilla, mayormente en lo que al comercio del centro se refiere. Ayer mismo, en estas gacetas, Carlos Navarro denunciaba cómo se ha chabacanizado la calle Sierpes, que es la calle más conocida de Sevilla según se supera la frontera de Alcosa. Sierpes se ha ido quedando sin su sello de identidad, aquel que iba de la confitería La Campana al bar Laredo, de la papelería Eulogio de las Heras a Los Corales pasando por sus cines Lloréns, Imperial y Palacio Central, el café Madrid con su sala de billares y en la que sobrevive la sombrerería Maquedano. Era una calle plena de personalidad a la que el tiempo ha inmerso en un proceso degenerativo de franquicias que duran dos telediarios y de tenderetes que dañan a la vista. Ay Sierpes, quién te ha visto y quién te ve.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios