¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Julio Iglesias y la motosierra
Amanece el último martes de noviembre y en él va a celebrarse algo que se ha hecho tradicional en este mes de muertos y Tenorio hasta que llegó Halloween para arramplar con todo. Esta noche, en la recoleta capilla del Baratillo, va a honrarse la memoria de cuantos toreros y taurinos han caído en este año. Es una celebración intimista y, por ende, entrañable que pone en pie la muy torera hermandad baratillera, que en realidad se llama Antigua y fervorosa hermandad de la Santa Cruz y cofradía de nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Piedad, Patriarca Bendito San José y María Santísima de la Caridad en su Soledad. Y la pequeña capilla se hace anualmente insuficiente para acoger a cuantos acuden allí a favor de querencia para acordarse de los toreros y taurinos caídos.
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