Fragmentos

juan ruesga navarro

¿Por qué ardió Notre Dame?

Puede que no sepamos la causa, pero no ha sido el destino, sino una cadena de malas decisiones

Aún no se sabe con detalle, pero estamos empezando a saber que durante años no habían tomado las decisiones adecuadas para su protección contra incendios. Para empezar no tenía póliza de seguros, como están informando los medios. Parece que hace muchos años las autoridades dejaron de contratar seguros contra incendios y que el Estado asumiría las posibles consecuencias. Podrán decirme que tener póliza no habría evitado el incendio en sí y la pérdida irreparable de todo lo quemado y afectado. Claro, pero la aseguradora se habría ocupado de exigir que todas las medidas de protección estuvieran actualizadas y en marcha, para ponderar la prima anual. Eso sin mencionar el seguro de responsabilidad civil hacia las posibles víctimas. En un monumento visitado a diario por miles de personas. Y más con unas obras en marcha.

Las autoridades están ahora diciendo que reconstruirán Notre Dame en cinco años. Los expertos dicen que cómo se puede fijar ya un plazo. Sin haber evaluado el estado final de los muros, bóvedas y arcos después del incendio. El presidente del consejo científico del Instituto Nacional de Francia, el historiador de arte Jean-Michel Leniaud ha dicho lo que algunos temíamos: "El estado de conservación de la catedral no era excelente". Se ha comprobado que en Francia hay dinero más que suficiente para acometer el gasto de las obras de reconstrucción. ¿Y si hubieran dedicado una parte mucho más pequeña anualmente a mantenimiento y protección? ¿De qué sirve hacer ahora el máximo esfuerzo si lo que se ha perdido es irreemplazable? Dicen que la van a reconstruir. Es imposible. Se puede volver a construir nuevo lo desaparecido y reparar lo dañado. Pero ya no estará nunca más la estructura de madera de roble que instaló Viollet-le-Duc en el siglo XIX. Esa no. Es otra cuestión más para el debate que ahora se plantea sobre las obras de reparación. No todo tiene arreglo o es reemplazable como habitualmente pensamos en la sociedad actual. Hay cosas que no. ¿O nos basta con que se parezca al original?

Los franceses están aprendiendo una dura lección y todos nosotros también. La catástrofe de Notre Dame que al menos sirva de gran aviso y para preguntarnos: si ardió el monumento más representativo de Francia y uno de los más importantes de Europa, ¿estamos protegiendo adecuadamente nuestro patrimonio monumental? Si las visitas a todos los monumentos y ciudades patrimoniales europeas generan cuantiosos recursos económicos por todos los conceptos turísticos, ¿estamos gastando lo necesario para su mantenimiento y protección? Puede que no sepamos nunca con detalle cuál fue la causa material primera del incendio de Notre Dame. ¿Una chispa, un cigarrillo mal apagado...? Lo que sí sabemos es que no ha sido el destino, sino seguramente una cadena de malas decisiones y negligencias.

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