YA hemos empezado el año. Un año electoral. Primero, a finales de mayo nos encontraremos con las municipales y las autonómicas en todas las comunidades, menos en cuatro, entre las que está Andalucía. Después, a final de año, salvo adelantos por el tema presupuestario, o retrasos por consolidar la recuperación, vendrán las generales. Tal vez todo siga igual, pero ningún pronóstico sensato descarta ese cambio que todos los sondeos de opinión vaticinan.

Aquí, en Andalucía, nos enfrentamos a la gran pregunta. ¿Qué va a hacer Susana Díaz? Desde final del año pasado se viene especulando sobre si esa evidente separación personal que, a pesar de desmentidos oficiales y declaraciones forzadas de apoyo, parece que existe entre el secretario general del PSOE Pedro Sánchez y la presidenta de Andalucía, se va a traducir en que Susana Díaz se presente a las primarias socialistas para elegir su candidato a la presidencia del Gobierno.

Susana Díaz no se ha definido, pero esa falta de definición -ese vamos a ver si pasa el tren o no- es en sí misma, no una declaración de intenciones, pero sí una declaración de no renuncias. Es decir, que si las circunstancias lo aconsejan, por aquello del interés general, y partidista, y ella lo considera conveniente, o necesario, estaría dispuesta a dar el paso adelante, sin necesidad de que su gestión al frente de la Junta de Andalucía sea refrendada por unas elecciones autonómicas. Todo es cuestión de prioridad de intereses.

Está claro que Susana Díaz ha visto que al mando de distancia se le han agotado las pilas y que Pedro Sánchez, una vez ocupada la secretaría general del PSOE, se ha olvidado peligrosamente de su hada madrina. Por ello, y porque no está muy convencida de que su antiguo protegido tenga las condiciones idóneas para llevar al PSOE a la victoria, ellas no descarta la posibilidad de ser la candidata del PSOE frente a Mariano Rajoy. Porque, eso sí, Rajoy va a intentar revalidar su presidencia.

Dicho esto, existe la posibilidad de que estas predicciones sean acertadas, y cabe añadir que al PP le interesa más Pedro Sánchez que Susana Díaz como candidato, pero que después le puede interesar más Susana Díaz que Pedro Sánchez como líder de la oposición, porque ella lo tiene más claro. Así que, por ahora, nada hay seguro, ni probable, aunque todo es posible. Ese es el dilema.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios