Desde mi córner

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Se echa de menos la condición de fortín de Nervión

El Sevilla se estrelló ante un Valladolid que llegó sin ruido y que tuvo el triunfo a mano

Cuando menos se espera surge el contratiempo y eso fue lo que ocurrió anoche en Nervión con la visita de un Valladolid con piel de cordero que fue mejor que el Sevilla durante gran parte del juego. Sólo un penalti más que dudoso iba a permitir al Sevilla rescatar uno de los puntos en liza y hasta tuvo que darle gracias al Cielo por una ocasión clara de Alcaraz que tiró al muñeco cuando todo lo tenía de cara con vistas a la victoria.

Al descanso se llega con la sensación de que quizá sea el Valladolid el mejor equipo que ha pasado por Nervión en el presente curso. Con un exquisito trato a la pelota, contundente atrás y con verticalidad de tres cuartos en adelante, los pucelanos se manifiestan como una agradable sorpresa que, además, va a sorprender al Sevilla en un lance de laboratorio en el que entre Míchel y Olivas le quitan la cartera a Diego Carlos primero y a Vaclik en segunda instancia.

El Sevilla sólo ha creado peligro en una exquisitez de Ocampos que va al larguero, pero adolece de falta de fluidez para superar el orden de los de Sergio. Vázquez apenas interviene, Ocampos quiere sin éxito y Munir sólo se muestra en algún control con centro incluido. Poca cosa para doblegar a la organizada tropa castellana. Tras el descanso, el Sevilla es otro, saca a relucir su intensidad y acogota al Valladolid, cobijado en el regazo del arquero Massip.

Es un monólogo de color blanco, el VAR corrige al árbitro en un gol de Munir y luego el propio artilugio no desmiente al juez, que ha señalado penalti. Ocampos empata, a Banega se lo llevan los demonios viendo cómo En Nesiry no aprovecha dos caramelos que le envía por dentro, llega la ocasión de Alcaraz y la sorpresa se consuma. Está claro que en este temporadón del Sevilla, Nervión no ha sido un fortín y sólo cabe soñar en qué hubiera pasado de haber sido menos asequible.

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