La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

El mejor velador de toda Sevilla

Una mesa y cuatro asientos de gran belleza al alcance de todos en uno de los lugares con más encanto de la Sevilla de 1929

La glorieta del reloj de la Plaza de América de Sevilla

La glorieta del reloj de la Plaza de América de Sevilla / M. G. (Sevilla)

La cultura digital de la información rufada de cierto espíritu de competitividad nos obliga continuamente a elegir las diez mejores tabernas de España, los diez pueblos más bonitos, la terraza para cenar más demandada de Andalucía, los cinco bañadores de moda este verano, los templos preferidos por los famosos para casarse y otras clasificaciones de escasa importancia, pero sumo interés para el gran público. Dejándome llevar por esta oleada de frívolo entretenimiento encontré, ¡eureka!, el mejor velador de toda Sevilla. Sí, sí, el lugar más hermoso donde disponer de mesa y cuatro sillas. Así de sencillo. Está en la Plaza de América hace más de cien años y casi nadie lo usa. Es obra de Aníbal González, no de Quidiello. Es gratis total y permite la contemplación de buena parte del mejor patrimonio arquitectónico del siglo XX sevillano. Se trata de la muy poco conocida Glorieta del Reloj. Siempre al relente, con su mesa donde está el sello del Comité Ejecutivo de la Exposición Hispanomericana, sus asientos con respaldos de hierro forjado la mar de hermosos. Usted queda con tres amigos, se pega un paseo por el parque y al terminar se sienta un rato de balde en el velador más original y más bonito de toda Sevilla.

Muy cerca tiene dos hermosas fuentes, esculturas femeninas que sostienen vasijas de las que sale agua de Emasesa. Hala, ya tiene donde hidratarse mientras contempla sentado la cerámica, la vegetación, el neomudéjar, el regionalismo y todos estos estilos que ahora mueren lenta y vergonzosamente en la Avenida de la Palmera. El problema de este velador único en la ciudad es que no tiene ningún parasol, pero siempre es mejor la intemperie que esas sombrillas con marca de refresco que chabolizan cualquier espacio monumental. Es gratis total, sujeto simplemente al horario de apertura del parque. Tiene muy cerca el kiosko Alfonso y los museos Arqueológico y de Artes y Costumbres Populares. Nadie puede discutir la belleza de este velador, absolutamente único... y público. No está sujeto a licencias ni a modas.

Es uno de esos lugares con encanto que tiene un parque que hoy serían imposibles de diseñar por la degradación de la convivencia urbana. Todo lo que no sea vallado no dura, todo lo que se preste al uso público pero sin vigilancia permanente no tiene sentido. Las glorietas del parque ofrecen una idea muy distinta de la concepción de los espacios libres a la que tenemos hoy. Algunos recordarán las sillas de color verde que se ofrecían en la Plaza Nueva... Hoy inimaginables. Pero queda este velador, el más hermoso de la ciudad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios