La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
EL alcalde, que dice haber sido trielegido cuando en realidad las urnas -tal como reconoció el propio PSOE de Sevilla en los prolegómenos de su último congreso- sólo le otorgaron una victoria en las tres últimas convocatorias electorales, ha tenido la humildad de reconocer el error del gobierno municipal de no enviar representante alguno al homenaje institucional tributado recientemente a Blas Infante en el Parlamento de Andalucía. Monteseirín ha tratado de paliar la imagen de vacío proyectada por esta ausencia con el argumento de que el Ayuntamiento no figuraba como organizador del acto, sino como mero invitado, ya que había instituido su propio homenaje el pasado 3 de julio al margen de la Cámara andaluza. Sin embargo, llueve sobre mojado, porque el alcalde que se arroga el hat trick electoral tampoco estuvo en el acto del Consistorio celebrado en el Alcázar, aunque sí apareció al día siguiente en el congreso federal del PSOE en Madrid. La ausencia de Monteseirín, Torrijos, Celis o cualquier otro miembro del gobierno municipal ha tenido un eco amplificado porque, pese a enviar el Consistorio un ramo para la ofrenda floral ante la estatua del Padre de la Patria andaluza, nadie acudía a los requerimientos que se hacían llegada la hora de depositarlo a los pies del notario de Casares. Y sucedió entonces que Juan Ignacio Zoido, que no desaprovecha la ocasión de recordar que fue el ganador de las elecciones municipales y que sí había acudido al acto institucional en el Parlamento, dio un paso al frente en su calidad de edil de Sevilla para suplir la ausencia dejada por Monteseirín y su equipo, e hizo la ofrenda en nombre del Ayuntamiento. Este episodio político es equivalente a lo que en Ecología se llama la ocupación del nicho ecológico vacío: todo espacio abandonado por una especie tiende a ser colonizado de inmediato por otra. Monteseirín propició la ocasión para que Zoido ejerciera de alcalde por un día. Ahora, el regidor ha tratado de minimizar el simbolismo del caso al afirmar que Zoido, como concejal, también representa al Consistorio. Una representación que no le reconoce cuando el gobierno deja sistemáticamente al PP fuera de los órganos municipales.
También te puede interesar