La traca final

Hasta ahora, que yo sepa, nunca se había calificado una procesión de “traca final”

04 de octubre 2023 - 00:15

Iba a escribir sobre una frase del señor arzobispo: “Las cosas en Sevilla se hacen a lo grande y la traca final lo será”. El final al que se refiere es el del II Congreso de Hermandades y Religiosidad Popular de 2024, y la traca supongo que es la salida extraordinaria de pasos para deleite de los cofrades locales y los señores congresistas visitantes. Hasta ahora, que yo sepa, nunca se había llamado “traca final” a una procesión. Una novedad interesante.

Pero, pensándolo bien, no tiene sentido escribir sobre ello, como tampoco sobre las magnas y las salidas extraordinarias locales, provinciales nacionales o romanas. Si el arzobispo, el Consejo de Hermandades, los hermanos mayores y los hermanos consultados en los cabildos, además del pueblo soberano, están de acuerdo, ¿a qué meterse en este asunto?

Ya recordó don Santiago Montoto aquel “ni fía ni porfía, ni cuestión con cofradías” que dijo un arzobispo que salió trasquilado tras pleitear con ellas. En cuanto a lo que se refiere a Palacio, como lo llaman los capillitas, ha de recordarse otra adaptación popular que convirtió maliciosamente el “con la iglesia hemos dado, Sancho” del Quijote en “con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho” cambiando la minúscula por la mayúscula para sustituir el edificio al que se alude en el texto por la institución y el neutro “dado” por el intencional “topado”.

Así que lejos de mí fiar, porfiar y topar. ¿A qué hacer de inoportuno aguafiestas, de raro, de malaje, de estrecho y hasta de integrista cuando todos están felices y contentos? ¿A qué esforzarse en vano, cosa que los clásicos decían que era de necios, cuando todo está perdido? ¿Y si todo no estuviera perdido, sino ganado? ¿Y si ellos –que son la totalidad de cuantos laicos y clérigos tienen autoridad sobre estas cosas con conocimiento y responsabilidad– tienen razón y van a brotar vocaciones como setas, se va a evangelizar a las multitudes a golpe de salidas extraordinarias, de magnas cabalgatas de pasos, de congresos con traca final procesional o de romanas magnificencias? Todo a vibrantes y pegadizos ritmos musicales agrupacionistas, que al fin y al cabo hemos evolucionado del guitarreo a los tiempos del cura DJ de la JMJ, los curas tiktoker o Hakuna. Así que “ya, dulce amigo, huyo y me retiro”. Definitivamente, no escribiré sobre “la traca final”. Sería inútil, además de inoportuno e impopular. Queden con Dios.

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