Provincia

Lora del Río: el edil Eloy Tarno renuncia a todas sus áreas y debilita la mayoría del PP en el Ayuntamiento

  • Los dos concejales que se alinearon con Virginia Pérez en el congreso del partido están fuera del gobierno pero mantienen sus actas

El edil del PP, Eloy Tarno, junto al alcalde, Antonio Enamorado, anunciando el pasado octubre la congelación de impuestos y tasas en Lora para 2021.

El edil del PP, Eloy Tarno, junto al alcalde, Antonio Enamorado, anunciando el pasado octubre la congelación de impuestos y tasas en Lora para 2021. / M. G.

El concejal del PP en Lora del Río Eloy Tarno ha anunciado en un comunicado distribuido a través de sus redes sociales que ha renunciado a las delegaciones de Patrimonio y Desarrollo Industrial que ostentaba en el gobierno municipal desde marzo, cuando el alcalde, Antonio Enamorado, le cesó como delegado de Economía, Empleo, Patrimonio y Central de Compras, un cambio que se relacionó con las diferencias surgidas por el congreso provincial del PP, en el que el regidor y buena parte de sus ediles respaldaron la candidatura de Juan Ávila, mientras que con Virginia Pérez se alinearon Tarno y el edil Álvaro Aranda, que fue cesado de todas sus funciones con aquel cambio y quedó como concejal raso.

Es la situación en la que está también ahora Tarno, marido de la reelegida presidenta del partido provincial. Aunque los dos ediles sigan en el grupo popular, la situación debilita la mayoría absoluta que el PP obtuvo en las elecciones municipales, con 9 concejales de los 17 que componen el Pleno, de los que sólo 7 siguen en áreas de gobierno.

En aquella controvertida reestructuración, Enamorado ya incorporó al edil de la formación Compromiso con Lora como delegado de Plan de Empleo Rural, pero aún así el gobierno está conformado por 8 personas.

Falta de confianza y rechazo a los "personalismos"

Tarno, que también ha renunciado a la portavocía del equipo de gobierno, asegura que seguirá “trabajando por encima de personalismos egoístas, que ignoran al PP y a Lora del Río para su beneficio y el de quienes le rodean”.

“Desde ahora soy un humilde concejal sin delegación y sin sueldo”, dice, y destaca que permanecerá en el pleno “con la misma dedicación” pero “desde otra perspectiva”. En su nota, no precisa los hechos concretos que le han llevado a esta decisión, aunque alude falta de confianza.

Ésta, dice, “debe ser recíproca” y “ganada y no obligada”, la “base” de cualquier equipo de personas y que “pretenda hacer algo grande”. También subraya que no va “consentir que nada, ni nadie humille, denigre, maltrate, calumnie o injurie a ninguna persona de mi entorno” y que combatirá “las injusticias que entienda que se han cometido o se puedan cometer contra cualquiera de los míos, por cualquier otro, sea quien sea, que se sienta más poderoso”.

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