Alcalá del Río Una agresora reincidente lesiona a una enfermera a la que ya hirió hace menos de un año

  • La mujer se abalanzó sobre los sanitarios que atendían a un familiar

  • Satse denuncia la reincidencia ante la "irrisoria condena económica" interpuesta

Protesta de personal sanitario tras una agresión en un centro hospitalario.

Protesta de personal sanitario tras una agresión en un centro hospitalario. / M. G.

Nueva agresión al personal sanitario en la provincia de Sevilla. Ha ocurrido en el centro de salud de Alcalá de Río donde una enfermera y una doctora tuvieron que ser atendidas de urgencias durante una guardia el sábado 25 de julio tras ser agredidas por la familiar del paciente al que atendían y que, precisamente, ya había protagonizado un acto similar el pasado mes de septiembre contra la misma enfermera.

La agresión ha sido denunciada este lunes por el Sindicato de Enfermería, Satse, en Sevilla que ha apuntado la reincidencia en este tipo de actuación de esta vecina del municipio, acusada de agredir a la misma enfermera el pasado mes de septiembre, siendo condenada entonces a una "pena económica irrisoria", destaca el sindicato. 

Según relata, los hechos ocurrieron en el propio centro de salud, cuando el familiar del paciente que es atendido increpa al equipo de guardia, forcejeando y empujando a la enfermera que le atiende, que acaba sufriendo una contusión en la muñeca y una contractura cervical y la compañera médico un ataque de ansiedad.

Satse explica que los profesionales sanitarios de este centro en particular se encuentran indefensos, "más aún cuando de nuevo se repite una agresión física en el mismo centro de salud, al mismo equipo de sanitarios" y cuya atacante es "la misma persona que ya fue condenada el pasado año por unos hechos similares". Una condena, no obstante, "tan leve que ha dado lugar a esta nueva agresión", añade.

Por todo ello, el Sindicato de Enfermería reclama que se endurezcan las penas a agresiones a sanitarios y se les proteja ante estas situaciones intolerables, pues no se puede increpar, insultar y mucho menos agredir a profesionales que cumplen con su trabajo. "Es tal la humillación e indignación que generan situaciones como estas que provocan que muchos profesionales tengan dificultades para volver a realizar su trabajo con confianza y normalidad, por el estrés o por el daño psicológico generado tras esta experiencia traumática", apunta.

Satse lamenta que después de la puesta en marcha de distintas campañas contra las agresiones al personal sanitario, lamentablemente para los profesionales, estos hechos se repiten, y recuerda que la agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública asistencial puede ser delito de atentado, y así se han dictado ya numerosas sentencias en estos casos.

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