Espanyol-Betis | Crónica

El Betis mete la directa (1-3)

  • Golpe de autoridad del equipo verdiblanco que remonta el gol inicial de Sergio García para asaltar la zona europea.

  • Canales ejerce de guía y Tello ejecuta con un gran golpeo de falta. 

Joaquín controla un balón. Joaquín controla un balón.

Joaquín controla un balón. / EFE

El Betis ha metido la directa y la tercera victoria consecutiva en la Liga llegó en un escenario inmejorable, ese RCDE Stadium en el que ciento de gargantas verdiblancas proclamaron su fidelidad a unos colores. Disfrutó el beticismo de Cataluña de una tarde magnífica de fútbol, con emoción y goles para una remontada que permite que los verdiblancos se asienten en la zona europea y con la ilusión por las nubes para despedir un 2018 que sigue dejando excelentes noticias.

La exhibición física y técnica de Canales, los detalles de Lo Celso y William Carvalho, el saber estar de Joaquín... Y ese golazo que se inventó Tello con un derechazo de falta directa que fue imposible hasta para Diego López, que había iniciado el partido deteniendo un penalti. El tremendo golpeo del catalán, ahora carrilero en los planes de Setién aunque su fútbol se acreciente cerca del área rival, disparó al Betis, que se veía dominador pero que no hallaba la fórmula para trasladarlo al marcador.

La dinámica positiva continuó en Cornellá. Si en las últimas semanas el Betis obtuvo mejores resultados que fútbol exhibió sobre el verde, en Barcelona, delante de esa parroquia que le ha ofrecido todo su calor durante el fin de semana, los de Setién sí impusieron su estilo y la tremenda calidad de esa plantilla confeccionada por Lorenzo Serra Ferrer, a la que únicamente le falta la guinda del delantero.

Por esa ausencia de un matador en el área, al Betis se le escapaban dos puntos ante un Espanyol al que su planteamiento sólo le resistió durante una hora y que se vino completamente abajo con los cambios realizados por Rubi, sobre todo tras la salida de un Borja Iglesias que trajo de cabeza a toda la defensa bética. Los esfuerzos de Loren, generoso con sus movimientos lejos del área, no habían sido suficientes para aprovechar el caudal ofensivo, y la entrada de Sanabria, en ese intento de buscar una victoria que se intuía más que posible, tampoco parecía bastar. Hasta que Tello agarró la pelota, en una falta cometida sobre Joaquín con caño previo incluido sobre Víctor Sánchez, y con la mirada de sorpresa del portuense, que no esperaba esa decisión de su compañero. No dejó lugar a la duda el extremo, que le pegó con el alma para que la pelota golpease con violencia en la red de Diego López y en el estadio espanyolista resonase ese grito de los béticos que ya sí vieron con claridad que los tres puntos se sumarían al casillero heliopolitano.

Había sido una victoria trabajada y en la que el Betis debió superar varios contratiempos –desde un penalti errado por Lo Celso con 0-0 en el marcador a la diana encajada en una rápida acción ofensiva del Espanyol, o la lesión de Júnior poco antes del descanso–, pero los verdiblancos tuvieron la determinación necesaria para sobreponerse y llevarse un triunfo que lo eleva en la tabla.

Influyó decisivamente el carácter de Canales, que cuajó un partido extraordinario. Su carrera en la acción del 1-1, justo antes del descanso, ofreció un catálogo de virtudes. Desde la potencia para dejar atrás a Marc Roca como la templanza para buscar el pase ideal al pisar el área y que Lo Celso prácticamente sólo tuviera que poner su pie derecho para igualar la contienda.

El duelo había comenzado con ambos equipos enseñando sus cartas. El Betis, desde la posesión de la pelota, como siempre predica su entrenador; el Espanyol, con una presión adelantada desde ese 4-3-3 con el que Rubi trató de ahogar a su rival. E incluso el cuadro local encontró el premio de gol para adelantarse en el marcador y aprovechar ese viento a favor que generó Diego López con esa doble intervención en la que adivinó el golpeo de Lo Celso en el penalti y el posterior remate de Loren en el rechace.

Con Sánchez Martínez desquiciando al Betis por su permisividad con las continuas faltas del Espanyol, David López envió un balón al espacio para la carrera de Leo Baptistao y el pase del hispano-brasileño desde la línea de fondo encontró el remate de Sergio García en el primer palo, después de que éste se adelantara a un contemplativo Mandi.

La respuesta verdiblanca llegó con la acción individual de Canales, que destapó el tarro de las esencias y lanzó el mensaje de que el Betis quería continuar con su racha. Ni los titubeos iniciales del segundo tiempo, cuando el Espanyol aprovechó varios errores béticos para seguir probando a Pau López, sobre todo en un remate de Leo Baptistao, cambiaron la dinámica de un partido que ya se decantó del lado verdiblanco.

La fe de Tello para ejecutar la falta del 1-2 fue la de todo el beticismo, el que estaba en Cornellá y el que se quedó en Sevilla. Luego Lo Celso cerraría una tarde de fiesta con otra acción individual que encontró la ayuda de Duarte para colocar ese 1-3 que hace que el Betis meta la directa y dispare la ilusión de los suyos al llegar la Navidad.

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