Real Betis

Más ruido tras el pacto

  • Luis Oliver asegura que comprará la parte que le corresponda de las acciones que acaba de ceder.

  • El club aguarda la posible candidatura de Rafael Salas en una próxima Junta.

José Miguel López Catalán y Ángel Haro, en la conferencia de prensa del pasado lunes. José Miguel López Catalán y Ángel Haro, en la conferencia de prensa del pasado lunes.

José Miguel López Catalán y Ángel Haro, en la conferencia de prensa del pasado lunes. / antonio pizarro

El movimiento del pasado viernes con la firma del pacto entre Ángel Haro, José Miguel López Catalán y Adolfo Cuéllar con Luis Oliver y su grupo continúa generando ruido y no precisamente la estabilidad pregonada por los dirigentes. Mientras el club aguarda la posible candidatura encabezada por el consejero Rafael Salas en una próxima Junta de Accionistas -la misma fue solicitada en el consejo celebrado el pasado viernes-, Oliver continúa su ronda por los medios de comunicación en los que anuncia sus intenciones de presente y futuro.

"¿Que dicen que nos vamos a ir del Betis? Tendremos un consejero, de momento. ¿Por qué nos vamos a ir? Compraremos acciones en cuanto salgan a la venta. Es un negociazo. Lo haré, claro, Bitton y yo no desapareceremos del Betis. Al margen de comprar acciones porque tenga el sentimiento bético y el derecho a hacerlo, como accionista y abonado, pues también quiero intentar aprovechar una gran oportunidad de negocio. Van a salir a un precio que es una ganga y desde luego mi intención es comprar, claro que sí", manifestó este miércoles el navarro en la cadena Cope para asegurar que su figura no se encuentra de paso en el Betis, tras el acuerdo con Haro y Catalán, sino que incluso pretende comprar la parte que le corresponda de las acciones que él mismo se ha comprometido a vender.

La cláusula de confidencialidad del pacto firmado el pasado viernes sigue generando controversia, al desconocer muchos de los actores del panorama del Betis el contenido final de ese acuerdo y las posibles vías del escape que tenga el mismo. Las plataformas Por Nuestro Betis y Béticos por el Villamarín y muchos béticos relevantes de manera particular han venido manifestando su desconfianza y malestar por la posible entrada de Oliver, a través de su hijo o de alguien de su entorno, en el día a día de la entidad, después de su oscura etapa al frente del club y que derivó en la demanda que le interpuso la entidad y que ahora será retirada.

Luis Oliver posa en el estadio del Betis en una imagen de archivo. Luis Oliver posa en el estadio del Betis en una imagen de archivo.

Luis Oliver posa en el estadio del Betis en una imagen de archivo. / juan carlos muñoz

"Después de haber robado por las noches en las cajas de los béticos, resulta que soy el máximo accionista", ironizó Oliver sobre la situación en la que ahora queda después de todo lo que se ha escrito y dicho de su figura por parte incluso de los actuales dirigentes béticos. Además, el navarro incluso se refirió a una posible inclusión de Manuel Ruiz de Lopera en este pacto: "Creo que lo nuestro terminará en un triángulo amoroso. La guerra es mala hasta para el que la gana, pero pasaremos a la historia por facilitar la paz en el Betis".

Mientras Oliver continúa limpiando su imagen y anunciando sus intenciones de futuro, en el club verdiblanco se está a la espera del movimiento de Rafael Salas, quien tendría la intención de presentar una alternativa al actual gobierno de mando de la entidad, algo que no ha sentado bien entre los dirigentes.

Tras la huida hacia delante que supone el acuerdo con Oliver, al menos mientras Lopera siga manifestando su intención de resolver estos asuntos en los juzgados y no se sume al pacto, la posible irrupción de Salas en la escena generaría una alternativa a Haro y Catalán, quienes el pasado lunes se mostraron seguros de pilotar la nave durante los próximos cinco años. Y es que, por ahora, el pacto genera más ruido que otra cosa en torno al Betis.

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