Investigadores del King's College de Londres: "Las células musculares contienen sus propios relojes circadianos y alterarlos con turnos de trabajo puede tener un profundo impacto en el envejecimiento"
Investigación y Tecnología
Este estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) contribuye a la creciente evidencia del daño que el trabajo por turnos tiene sobre la salud
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Vivimos organizados por el tiempo: despertamos, comemos, trabajamos y descansamos siguiendo ciclos diarios que nuestro cuerpo también reconoce internamente. Estos ritmos biológicos, conocidos como ritmos circadianos, no solo regulan el sueño y la vigilia, sino que también controlan funciones vitales en órganos y tejidos. Un estudio reciente del King's College de Londres ha revelado una dimensión fascinante de estos relojes internos: "Las células musculares contienen sus propios relojes circadianos y alterarlos con turnos de trabajo puede tener un profundo impacto en el envejecimiento", aseguran los investigadores del King´s College de Londres.
El hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), sugiere que alterar estos ritmos, algo que es muy habitual en las personas que trabajan en turnos, podría acelerar el envejecimiento muscular. A través de modelos animales, los investigadores observaron cómo la disrupción de este "reloj muscular" tiene consecuencias directas en el mantenimiento y funcionalidad del tejido muscular. El descubrimiento no solo aporta nueva comprensión científica, sino que abre la puerta a posibles tratamientos para frenar el deterioro físico ligado a estilos de vida desincronizados.
El reloj interno de los músculos y su papel en el envejecimiento
Investigadores del King's College de Londres (Reino Unido) han profundizado en el papel que juegan los relojes circadianos dentro de las propias células musculares. El estudio fue realizado con modelos animales y analiza cómo la alteración de estos ritmos internos que, a su vez, son tan frecuentes en personas que trabajan por turnos, podría tener implicaciones clave en el funcionamiento y el envejecimiento del tejido muscular.
Lo que sucede es que las células musculares contienen sus propios relojes circadianos y alterarlos con turnos de trabajo puede tener un profundo impacto en el envejecimiento. Este estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) contribuye a la creciente evidencia del daño que el trabajo por turnos tiene sobre la salud. El equipo del King's College de Londres reveló cómo las células musculares poseen un mecanismo intrínseco de cronometraje que regula la renovación proteica, modulando el crecimiento y la función muscular.
Durante la noche, mientras dormimos, este reloj activa la descomposición de proteínas musculares defectuosas acumuladas durante el día. Es un proceso esencial de "limpieza" que permite la regeneración y fortalecimiento muscular. La alteración de este reloj muscular intrínseco se asoció con el declive muscular observado con la edad, conocido como sarcopenia. Esto implica que la alteración de los ritmos circadianos, como ocurre con el trabajo a turnos, acelera el proceso de envejecimiento.
Estos hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre cómo la desincronización horaria impacta directamente en la salud física, especialmente en un sistema tan fundamental como el muscular. La pérdida de masa y funcionalidad muscular no solo afecta la movilidad y la fuerza, sino que también está vinculada a un mayor riesgo de enfermedades crónicas y pérdida de autonomía en la vejez.
El pez cebra como modelo para comprender el impacto del reloj muscular
El modelo experimental elegido por los investigadores para este estudio fue el pez cebra, un organismo ampliamente utilizado en biomedicina por su similitud genética con los humanos. Los científicos utilizaron peces cebra en la investigación, que suelen emplearse en estudios biológicos ya que comparten hasta el 70% de sus genes con los humanos, lo que facilita su modificación en el laboratorio y, al ser transparente, permite observar sus músculos fácilmente al microscopio.
El autor principal, Jeffrey Kelu, investigador asociado del King's College de Londres, comenta: "Para investigar el impacto de la alteración circadiana en las células musculares, alteramos la función del reloj muscular en el pez cebra sobreexpresando una proteína del reloj defectuosa. Posteriormente, monitoreamos a los peces durante dos años, comparándolos con controles sanos".
Los resultados fueron reveladores. Si bien no se observaron diferencias significativas en el tamaño muscular a edades más tempranas (seis meses y un año), los peces sin reloj muscular funcional mostraron claros signos de envejecimiento prematuro a los dos años. Eran más bajos, pesaban menos, nadaban con menos frecuencia y a menor velocidad. Estos son signos distintivos de la sarcopenia y el deterioro general de la movilidad, que se ha reportado en trabajadores por turnos.
Para comprender mejor los procesos implicados, los investigadores estudiaron el recambio proteico, que permite renovar los componentes dañados del músculo. Demostraron que, durante el descanso nocturno, el reloj muscular regula la degradación de las proteínas musculares defectuosas, que se acumulan a lo largo del día debido al uso. El estudio demostró que esta "limpieza nocturna" es esencial para preservar la función muscular. Por lo tanto, la acumulación de proteínas defectuosas podría impulsar el declive muscular acelerado observado en peces de edad avanzada con un reloj muscular disfuncional y en trabajadores por turnos.
"Comprender cómo la alteración circadiana contribuye a la sarcopenia es esencial para desarrollar estrategias destinadas a mejorar la salud y el bienestar de los trabajadores por turnos. Nuestros hallazgos resaltan la posibilidad de utilizar la biología circadiana para desarrollar tratamientos dirigidos a prevenir el deterioro muscular en trabajadores por turnos. Actualmente se están realizando estudios preclínicos con fármacos para modular proteínas del reloj específicas. Esto allana el camino para futuras terapias que podrían mejorar el envejecimiento en los trabajadores por turnos", finalizan los investigadores.
Referencias bibliográficas.
Europa Press Infosalus (2025, 6 de mayo). Trabajar por turnos puede tener un efecto no deseado en la masa muscular.
Kings College London (2025, 4 de abril). El reloj circadiano periférico muscular impulsa la degradación proteica nocturna a través del aumento del equilibrio Ror/Rev-erb y previene la sarcopenia prematura.
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