El Baratillo acoge el V Memorial 'Otto Moeckel' con concierto del Carmen de Salteras
La formación ofrecerá un concierto de ocho marchas procesionales con guiños al Soria 9, a sus directores y a Fulgencio Morón
El Memorial alcanza ya cinco años desde su instauración
Vía Crucis del Cautivo de San Pablo 2026: horario y recorrido completo
Como es ya habitual en este último lustro, y en fechas cercanas a los primeros compases de marzo, la hermandad del Baratillo organiza el V Memorial 'Otto Moeckel', una iniciativa musical que sirve como homenaje al recordado Otto Moeckel, medalla de oro de la hermandad. Esta edición tendrá lugar el próximo sábado 7 de marzo, a partir de las 18:00 de la tarde, en las escaleras junto a la calle que lleva su nombre, anexa prácticamente a la capilla de la Piedad y a la primitiva cruz del Baratillo.
En dicho homenaje intervendrá, una vez más, la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora del Carmen, de Salteras, que interpretará un total de ocho marchas procesionales, con sincero homenaje al compositor Fulgencio Morón, recientemente fallecido. Además, se harán guiños a las corporaciones hermanas como son la Carretería y la Esperanza de Triana. Además, con motivo del 150 aniversario de la llegada a Sevilla del Regimiento de Soria 9, se dará cabida a composiciones de tres de sus directores como fueron José Font y Marimont, Manuel López Farfán y Pedro Gámez Laserna.
El programa que interpretará el Carmen es el siguiente:
- Cristo en la Alcazaba (1980) | Fulgencio Morón [In memoriam]
- A mi Piedad en la tarde (2024) | Pablo Ojeda Jiménez (*)
- Pasan los Campanilleros (1924) | Manuel López Farfán
- La Caridad del Arenal (2010) |Jesús J. Espinosa de los Monteros (*)
- Marcha fúnebre Quinta Angustia (1891) | José Font Marimont
- Pasa la Virgen Macarena (1959) | Pedro Gámez Laserna (*)
- Nuestra Señora del Mayor Dolor (1927) | Manuel López Farfán
- Soleá, dame la mano (1918) | Manuel Font de Anta
La figura de Otto
Otto Moeckel mantuvo una estrecha vinculación con la Hermandad del Baratillo, de la que fue uno de los personajes más importantes en los últimos 75 años de historia de esta corporación. Fue inscrito en ella en 1938. Siempre estuvo disponible para prestar cualquier colaboración con la hermandad, lo que le permitió gozar de una autoridad no sólo basada en el sinfín de ayudas económicas que había proporcionado, sino en la auctoritas ganada a pulso con las horas invertidas.
Esta relación constante le valió la medalla de oro del Baratillo, la de plata de la Real Maestranza y la Pro Ecclessia et Pontífice concedida por Benedicto XVI a petición del cardenal Amigo, además de otros numerosos reconocimientos y homenajes.
También te puede interesar
Lo último