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Sevilla

Una polémica decisión de Movilidad sobre el Alcázar

  • La orden de colocar la parada de coches de caballos compartiendo espacio con la cola de visitantes contradice a la Policía

Turistas y un cochero en la puerta del León. Turistas y un cochero en la puerta del León.

Turistas y un cochero en la puerta del León. / Juan Carlos Vázquez

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Una decisión de Movilidad ha generado polémica sobre la seguridad en la puerta del Alcázar, que ya el año pasado se acotó con macetones tras los atentados de Cataluña. El director general de Movilidad del Ayuntamiento de Sevilla, José Santiago Lorenzo, permitió que se instalara la parada de los cocheros de caballos junto a la fachada del palacio. De esta forma, la parada compartiría espacio con la fila de turistas que aguardan para entrar en el Alcázar.

De la orden no sólo quedó constancia por escrito, sino que se repartió a todos los cocheros. Dice lo siguiente: "Con objeto de la entrada del verano y del incremento de las temperaturas, se permite la parada de coches de caballos de servicio público en la fachada de los Reales Alcázares, para lo cual se ha procedido al desplazamiento del macetón más próximo a la puerta de acceso al Patio de Banderas". El documento de Movilidad añade que “la utilización de dicho espacio es conjunta para los coches de caballos y turistas que aguarden la cola de acceso al Real Alcázar".

El texto precisa que los coches de caballos deben abandonar la zona "cuando la sombra sea insuficiente para permitir la convivencia entre turistas y los coches de servicio público, redistribuyéndose entre el resto de espacios disponibles en la plaza del Triunfo".

Esta orden contradice los protocolos de seguridad adoptados el año pasado. Así al menos lo consideran fuentes de la Policía Local, que son los encargados de la vigilancia del entorno monumental. En concreto, es el Grupo Giralda la unidad que tiene encomendada esta tarea. Para las fuentes policiales consultadas por este periódico, es "una temeridad" que se comparta un espacio reducido con los carruajes que han de realizar maniobras continuamente, y por tanto han de obligar a las personas que hacen cola a moverse.

Esto, según las mismas fuentes, genera constantes situaciones de peligro, ya que puede desbocarse algún animal. Además, hay también una cuestión de higiene y salubridad, dado el mal olor que desprenden los excrementos de los caballos y las molestias que generan las moscas que éstos atraen. La espera de los turistas no sería de lo más agradable.

La Policía se opuso a esta decisión. Incluso la directora general del Alcázar habría mostrado su sorpresa por la decisión del director de Movilidad, que no cumplía con motivos de seguridad, salubridad y estética.

El Ayuntamiento de Sevilla asegura que esa ubicación de la parada de coches de caballos durante los periodos de calor, para "permitir que los cocheros realicen su trabajo en mejores condiciones y no sufran los caballos las altas temperaturas", es la misma desde hace una década. No ha cambiado desde entonces.

La novedad de este año es que existen macetones que delimitan la fila de turistas del Alcázar. Se estudió por parte de técnicos de Movilidad y con los propios cocheros la ubicación, y se determinó que no existen problemas de seguridad al analizar y combinar los posibles desplazamientos de los coches de caballos o de posibles vehículos a motor que quisieran entrar atropelladamente en la cola de los turistas, dada la necesidad de realizar distintos y cerrados giros.

Las fuentes municipales aseguran que se ha autorizado, aunque es opcional, a los cocheros a realizar allí su parada en una única fila, "existiendo espacio suficiente para la convivencia entre los coches de caballos y los turistas". En el caso de que los coches de caballos ocupen dos filas, han de abandonar el sitio quienes ocupen la segunda. Los policías locales allí destinados deben velar por la existencia de una sola fila, añaden las fuentes.

Las colas de turistas del Alcázar se forman por la mañana, y se van reduciendo conforme avanza el día sin llegar a la altura donde se sitúan los coches de caballos, incide el Ayuntamiento, que asegura que en todo momento se ha velado por la seguridad de las personas y el bienestar animal.

La fuentes municipales también criticaron el trabajo policial en este asunto. "Un policía local no es la Policía Local. Si un policía local ha realizado un informe, no ha sido encargado por el Cuerpo de la Policía Local. En un informe que atañe a la seguridad se tienen en cuenta distintas variables técnicas y se cruzan rigurosamente, y no sólo cuenta la opinión de un policía local que va por libre sin respetar la escala de mando".

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