Patrimonio

El Alcázar: la hora de las yeserías

  • La primera fase de la restauración servirá para frenar el deterioro

  • En una segunda actuación se acometerá la obra más profunda

Bernardo Bueno, alcaide del Alcázar; Isabel Rodríguez, directora del palacio; y Rocío Campos, una de las restauradoras, contemplan el estado de las yeserías. Bernardo Bueno, alcaide del Alcázar; Isabel Rodríguez, directora del palacio; y Rocío Campos, una de las restauradoras, contemplan el estado de las yeserías.

Bernardo Bueno, alcaide del Alcázar; Isabel Rodríguez, directora del palacio; y Rocío Campos, una de las restauradoras, contemplan el estado de las yeserías. / D. S.

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Sin ellas no se entendería el palacio real, en uso, más antiguo de Europa. Las yeserías del Alcázar conforman un valioso conjunto que en breve será sometido a una actuación de conservación preventiva con la intención de que a medio plazo se efectúe una intervención más profunda. Estos primeros trabajos –que han de ser aprobados aún por la comisión provincial de Patrimonio– cuentan con un presupuesto de 76.500 euros y afectan a todas las dependencias del recinto mudéjar que cuentan con dicha decoración. El objetivo es frenar el deterioro que vienen sufriendo para luego abordar una restauración que durará varios años. Se pondrá en práctica, así, el mismo modelo de trabajo que el desarrollado en la cerámica del palacio gótico.

Los sevillanos y turistas que acceden al Alcázar –el monumento civil más importante de la ciudad– siempre guardan en su retina el recuerdo de dos elementos indisolublemente vinculados a este palacio:los azulejos y la yesería. Sin ellos no se entendería el valor patrimonial de una residencia real cuyos vestigios más antiguos se remontan a la época almohade. De hecho, tanto la cerámica como la yesería que se emplearon en este recinto sirvieron luego de modelo a los que se usarían en otras casas palacio sevillanas de inspiración mudéjar.

El Patronato del Alcázar se ha propuesto ahora abordar la restauración de las yeserías. Una intervención que puede calificarse de histórica, ya que no se tiene constancia de cuándo se actuó en ellas por última vez. Estos trabajos, además, tendrán carácter divulgativo, pues durante su ejecución se permitirá a los visitantes contemplar la evolución de los mismos, como ha ocurrido en otras restauraciones llevadas a cabo recientemente en este monumento.

Los trabajos cuestan 76.500 euros y aún deben ser aprobados por Patrimonio

El concejal de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, anunció ayer el proyecto de conservación de este revestimiento en salones y patios del Alcázar. La iniciativa consiste en la limpieza de las zonas que peor estado presenten. En caso de que se detecte algún riesgo de desprendimiento, se instalarán protecciones provisionales (como mallas). En tales supuestos, se fijarán las placas y los fragmentos. También se tratarán las grietas y se consolidarán los bordes disgregados.

Los principales problemas que presenta la yesería del Alcázar conciernen a fisuras, pérdidas de piezas, desgastes, separaciones, oquedades, oxidación de los clavos de fijación, manchas, cambios de tonalidad y ennegrecimiento. Estas patologías obedecen a varios factores. Por un lado, están los efectos ambientales que ocasionan la humedad y los cambios bruscos de temperatura. También perjudica su conservación la presencia de palomas y murciélagos. Y por supuesto, las intervenciones inadecuadas que ha sufrido a lo largo de su historia así como la acción poco respetuosa de algunos visitantes.

La conservación preventiva se desarrollará en casi todas las dependencias del recinto mudéjar, que incluye el salón de embajadores, el salón de toledanos, el salón de sevillanos, el patio de las muñecas, el salón del techo de Felipe II, la cámara regia, las salas de los infantes, la sala del techo de los Reyes Católicos, el cuarto del príncipe, la sala de los pasos perdidos, el vestíbulo del patio de las doncellas y el pasillo que conecta ambos espacios.

Una de las yeserías más bellas del Alcázar. Una de las yeserías más bellas del Alcázar.

Una de las yeserías más bellas del Alcázar. / D. S.

Para conocer el estado de los revestimientos, el patronato encargó meses atrás a una empresa especializada un análisis que ha concluido con la propuesta de esta primera actuación. En ella se seguirán los criterios de mínima intervención y el uso de materiales compatibles con los originales. En esta labor también se tendrá en cuenta que la fecha de ejecución de estos elementos decorativos abarca el siglo XIV (con Pedro I), los realizados en la Edad Moderna y los colocados en el XIX y la pasada centuria, ya que, según establece la legislación de Patrimonio Histórico de España y Andalucía, todas las yeserías existentes se consideran “adiciones históricas”.

La intervención servirá, asimismo, para elaborar un estudio más pormenorizado sobre el estado de las yeserías. Los resultados que de él se obtengan constituirán la base de una actuación más profunda y larga. Esta primera fase cuenta con un plazo de ejecución de medio año y aún debe ser aprobada por Patrimonio.

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