Apuestas para ganar vida sin adicción

El Día sin Juego de Azar reivindica hoy que más de 400 sevillanos reciben atención para la ludopatíal Asociación sevillana de jugadores de azar en rehabilitación Calle Amor de Dios, 31. Portal 1 Planta 2. Tlfno..: 954 908 300. Web www.asejer.org

Mercedes González, Manuel Garrido (de pie) y el presidente de Asejer, Alfonso Pérez.
Mercedes González, Manuel Garrido (de pie) y el presidente de Asejer, Alfonso Pérez.
Felivia Mejía Santos

29 de octubre 2008 - 05:03

Mientras José pierde la décima partida de cartas de la noche en el bar de la esquina de su casa, sin darse cuenta, también deja escapar su libertad y pasa a ser preso de la adicción al juego. Cuando se está dentro de la vorágine de apuestas, la gente no se da cuenta del daño que hace, tanto a sí mismo como a sus familiares y amigos.

La adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar se conoce como ludopatía. Esta dependencia se trata como una enfermedad que puede curarse con varias sesiones de terapia.

Según el presidente de la Asociación Sevillana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Asejer), Alfonso Pérez, el estudio más reciente sobre la prevalencia en los juegos de azar en Andalucía data del 2002 y refleja que unos 235.000 sevillanos (4,6% de la población) padece ludopatía. "La mayoría son adictos a las máquinas recreativas (tragaperras), porque es un juego de respuesta rápida", dice Pérez. El segundo grupo lo forman seguidores del bingo y el tercero, los de casino.

Para curarse, el primer paso es que el ludópata reconozca su enganche al juego y entienda que necesita ayuda. Segundo, buscar atención profesional. "El jugador nunca gana porque el dinero que pudiera sacar de una partida se lo gasta en la máquina de al lado", reflexiona Pérez.

Asejer ofrece un sistema integral de terapias que consiste en grupos de ayuda mutua, seguimiento psicológico y la atención de una trabajadora social. Reciben tratamiento tanto el ludópata como la familia.

Antes de ingresar en el programa, la asociación evalúa a la persona para determinar si es dependiente al alcohol o las drogas. "Hay policonsumistas, en ese caso se recomienda que primero trate la adicción más urgente, como a las drogas por ejemplo, que anula la voluntad".

El presidente de Asejer señala que en unos dos años la persona puede desprenderse de la atadura, pero que un 40% son reincidentes. "No todos lo consiguen. Hay que estar convencido. Es un proceso muy duro y difícil".

Tras ingresar en la asociación, una trabajadora social estudia las condiciones de vida del nuevo integrante. Si está desempleado o no tiene dónde vivir, lo orienta hasta que normalice su situación.

María del Pilar González se encarga de esa labor en Asejer. Explica que no existe un perfil determinado de ludópatas. Sin embargo, señala que la mayoría son hombres con una edad media de 35 años, con estudios básicos. Personas que de alguna forma siempre han estado ligadas al juego y ven esa actividad como algo normal. Otros empiezan a probar suerte, se motivan cuando ganan una partida y después no pueden parar. "Hay personas a las que les cuesta comunicar sus problemas y algunas caen empujadas por otras adicciones", asevera.

González expresa que las mujeres acuden menos a terapias debido a que se sienten avergonzadas de su adicción y temen ser mal vistas por la sociedad.

La mentira y el engaño por parte del ludópata es lo que más tarda en superar la familia, que suele ser la última en enterarse de la situación.

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