Asaltan dos empresas de un polígono de Sevilla durante el fin de semana

Los robos en los parques empresariales se habían reducido enormemente durante la cuarentena

Una banda de butroneros y otra de aluniceros está operando por las noches en el polígono El Pino

Los butrones practicados en una de las naves.
Los butrones practicados en una de las naves. / M. G.

Los robos en los polígonos industriales son un asunto clásico en la delincuencia sevillana, que ha tenido bandas especializadas en desvalijar naves al completo y también grupos muy violentos de atracadores que asaltaban a empresarios al caer la noche, cuando las calles de estos recintos están más solitarias. Durante el primer mes y medio del estado de alarma, estos delitos se habían cortado en seco y apenas se registró algún intento de robo en los polígonos.

Sin embargo, durante el último fin de semana se han registrado dos robos con fuerza en el polígono El Pino, que han vuelto a reabrir el debate sobre la falta de seguridad en estos recintos. Estos dos delitos se suman a otro más registrado la semana pasada en la misma zona. Son al menos tres los robos confirmados tanto en este recinto industrial como en los colindantes de la Negrilla y la Chaparrilla, según han explicado a este periódico fuentes de la Asociación de Parques Empresariales de Sevilla (APES).

Uno de estos robos se produjo mediante el sistema del butrón. Los delincuentes abrieron un boquete en la pared de la nave, que da a una calle secundaria, y lograron entrar en el edificio por este agujero. Una vez dentro, sustrajeron un camión de la empresa y toda la maquinaria que había en el interior del negocio. Esto supone un grave daño a la compañía, ya que no podrá prestar servicio a sus clientes durante estos días.

Los otros dos asaltos ocurrieron mediante alunizajes. Los delincuentes buscan naves que tengan puertas secundarias que dan a calles menos transitadas del polígono. Ahí colocan un coche con el que van dando marcha atrás hasta hacer saltar la puerta. No causan un grave daño, sino que simplemente consiguen abrir la puerta y entrar en la nave con el vehículo, de forma que pueden volver a cerrar el portón y pasar dentro del edificio el tiempo que necesiten para cometer el robo.

La mayoría de las empresas de los polígonos están haciendo durante estos días jornada intensiva, de forma que apenas hay personas en las calles de estos recintos durante la tarde y, sobre todo, por la noche. Además de estos tres robos se han registrado varios intentos, que fueron abortados por las medidas de seguridad privada contratadas por cada empresa.

El polígono El Pino carece de intercomunidad y no cuenta con un servicio integral de vigilancia contratado, algo de lo que los delincuentes se aprovechan. Es en este parque empresarial, y los dos más próximos, donde se están dando los robos. A estos tres polígonos se puede acceder a pie fácilmente desde barrios como Palmete o Torreblanca, con lo que es fácil para los delincuentes camuflarse entre la gente que sale a hacer deporte por las tardes.

La Policía ha abierto una investigación por estos robos, y un equipo de la Policía Científica ha estado analizando las naves en las que se han registrado. Por el momento no hay ninguna persona detenida ni identificada por su participación en estos delitos.

Antes de la cuarentena, la falta de seguridad había comenzado a crear cierta alarma entre los empresarios, sobre todo a raíz del robo con violencia sufrido por el dueño de una conocida tienda de ropa de bebés en el polígono Calonge y varios atracos a mano armada ocurridos en el polígono Store, sobre todo en varios supermercados o cash.

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