La Casa Consistorial de Sevilla: la hora de restaurar la piedra

Sale a licitación la última fase de la intervención en las fachadas con un coste de 1,8 millones y un plazo de ejecución de 36 meses

Fases de la restauración del Ayuntamiento de Sevilla.
Fases de la restauración de la Casa Consistorial. / Dpto. Infografía

La restauración de las fachadas de la Casa Consistorial de Sevilla encara su recta final. El Patronato del Real Alcázar ha sacado a licitación los trabajos para la rehabilitación de los tramos neorrenacientistas y neoclásicos, entre los que se encuentran todo el frente orientado hacia la Plaza Nueva. Tras la adjudicación de la dirección de las obras a la catedrática de Arquitectura Lola Robador, quien también es la autora del proyecto, las empresas interesadas en acometer los trabajos pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 31 de mayo. La duración de la intervención, que se centrará en esta ocasión en las partes estructurales y en la propia piedra, será de 36 meses. La intención del Ayuntamiento es que las obras, que serán por fases para no interferir en la celebración de la Semana Santa o el Corpus, arranquen este mismo año. El presupuesto para ello asciende a 1.798.326, 79 euros.

Tramos 7, 8 y 9 de la fase actual de restauración del Ayuntamiento.
Tramos 7, 8 y 9 de la fase actual de restauración del Ayuntamiento. / Dpto. Infografía

Esta sexta y última fase del proyecto de restauración de las fachadas de la Casa Consistorial de Sevilla abarcará los tramos 7, 8, 9, 10 y 11, y tres muros exteriores de la Sala Capitular Alta. Como continuación de las anteriores intervenciones se seguirá el mismo criterio de actuación, ajustándose a las diferentes lesiones, defectos y deterioros que presentan estos tramos del edificio municipal. Esta intervención incluye además, y esta es una notable diferencia, trabajo de cantería debido al deterioro que sufren numerosos sillares, especialmente los de los zócalos, que son los elementos que se encuentran en peor estado de conservación.

La fachada neoclásica del Ayuntamiento de Sevilla hacia la Plaza Nueva.
La fachada neoclásica del Ayuntamiento de Sevilla hacia la Plaza Nueva. / Juan Carlos Muñoz

“Es un proyecto que se fundamenta en una particular forma de sentir la arquitectura ligada íntimamente a la tradición secular de la piedra, que une dos aspectos sustanciales en la restauración de la arquitectura de piedra del patrimonio histórico, la restauración de las superficies de las fábricas y la cantería, restituyendo los sillares alterados para la salvaguarda de su valor estético, histórico y material, con especial atención a la durabilidad y la sostenibilidad”, señala el proyecto redactado por Lola Robador. El objetivo es concluir la restauración de la piedra de las fachadas de este singular edificio “con una sensibilidad y unas técnicas de construcción que provienen de la gran tradición española de la cantería”.

Fachada hacia la Plaza Nueva. Tramo 10 de la fase actual.
Fachada hacia la Plaza Nueva. Tramo 10 de la fase actual. / Dpto. Infografía

Esta fase viene a completar la restauración de las fachadas renacentistas y parte de las neorrenacentistas de la Casa Consistorial, tareas que fueron iniciadas en el año 2009. Por encontrase en muy mal estado los zócalos y los sillares de sus fábricas, se realizará una importante labor de cantería de sustitución de las piezas deterioradas. Se repararán los problemas existentes, principalmente ocasionados por la acción del agua y los gases contaminantes.

De forma general, los tramos de fachadas a intervenir presentan las siguientes afecciones:

  • En el tercio inferior, la humedad ascendente proveniente del suelo ha producido alteraciones en la piedra y una diferente coloración en la misma. Esto es especialmente destacable en el zócalo, que presenta grandes signos de deterioro.
  • Hay fragmentaciones con pérdida de piedra. En muchas de las aristas aparecen microfisuras de origen térmico, debido a la baja conductividad térmica de la piedra, y al elevado gradiente térmico que sufren.
  • Debajo de las cornisas hay un mayor deterioro por humedad (percolante o por chorreo) y presencia de líquenes.
  • En estas zonas húmedas hay cromatizaciones y tinciones.
  • En la piedra estructural aparecen algunas vermiculaciones, fisuras y fracturas.
  • También puede encontrarse pitting (corrosión por picaduras) en algunas zonas.
  • Por último, en las balaustradas y los balcones apareces fisuras y biopátina.
Estado de los zócalos tras las distintas intervenciones realizadas.
Estado de los zócalos tras las distintas intervenciones realizadas. / M. G.

Con respecto a las pérdidas de materia de los sillares en estos tramos de fachada, dado que muchos se encuentran cubiertos por revestimientos de mortero, en ocasiones de cemento muy alterados, tras su limpieza y análisis se determinará cuáles exactamente deben ser sustituidos. “Esta fachada ha tenido múltiples intervenciones intentando reparar el gran deterioro, principalmente del zócalo. En él se han sustituido sillares por otros de piedras de diversa naturaleza y en otras ocasiones también se han revestido con morteros. De todas las soluciones hay una que ha resultado eficaz y duradera, el resto no. Ha sido eficiente cuando los sillares fueron sustituidos por otros de una piedra caliza de gran compacidad y resistencia. Esta solución, que en la historia se ha demostrado eficaz para el edificio, es la elegida para la restauración del zócalo y los sillares muy deteriorados que precisen su reparación”.

Pátinas negras en las zonas superiores.
Pátinas negras en las zonas superiores. / M. G.

La memoria detalla que muchos de los sillares a simple vista se ven muy deteriorados y deben ser sustituidos. “Cuando se eliminen todos los morteros nocivos y los disgregados del zócalo y las fábricas se verá el estado real de alteración, en función del cual se determinará cuáles han de ser definitivamente los reemplazados”.

Con criterio general, en los elementos de piedra de las fachadas se eliminarán los materiales extraños y nocivos, como por ejemplo los yesos, morteros de cementos y adiciones poliméricas de anteriores actuaciones, sustituyéndolos por los materiales originales con los que fueron construidos, especialmente micromorteros de cal, morteros pétreos y piedra natural, compatibles con la fábrica.

Tramos de fachadas a intervenir hacia la Plaza de San Francisco y la calle Granada.
Tramos de fachadas a intervenir hacia la Plaza de San Francisco y la calle Granada. / Juan Carlos Muñoz

Con esta intervención se resolverán los problemas de impermeabilidad existentes en las cornisas y gárgolas, continuando los criterios establecidos en los anteriores tramos, principalmente con la colocación de una pieza de remate de piedra en las cornisas, con goterón, para que el agua no discurra por la parte inferior a la misma. Se resolverán las lesiones ocasionadas por la acción del agua y se recompondrán los elementos arquitectónicos que lo precisan.

Elementos de piedra rotos.
Elementos de piedra rotos. / M. G.

Se realizará una limpieza de la piedra y desalación de sulfatos, cloruros, algunos nitratos y carbonatos. Se acometerá la limpieza de depósitos de partículas sedimentadas: polvo atmosférico, excrementos de palomas, etcétera. Sobre la piedra de las fachadas se aplicará un tratamiento de consolidación y protección, parte fundamental de este proyecto, con materiales y técnicas compatibles con las fábricas y su valor estético para garantizar su durabilidad.

Al margen de la dirección de obras que recaerá en Lola Robador, la memoria señala que la empresa adjudicataria deberá contar en su cuadro de mandos (jefe de obras, encargados, capataces y restauradores) con especialistas y experiencia en intervenciones sobre edificios BIC o Patrimonio de la Humanidad, al igual que para las obras de cantería han de intervenir canteros expertos con una trayectoria de buen hacer en obras similares a esta.

La Sala Capitular Alta

En cuanto a los muros exteriores de la Sala Capitular Alta, se han identificado numerosos picados, tornillos, elementos de metal, y reposiciones con mortero de cemento y hormigón. Se ha perdido la mayoría del llagueado, lo que provoca descohesión entre los sillares. Las aristas aparecen fisuradas e incluso fracturadas. Hay ennegrecimiento generalizado, biopátina, líquenes y pérdida de material, sobre todo en las cornisas. Aparecen restos de policromía y entonación cromática debido a protecciones anteriores de la piedra.

Una de las fachadas de la Sala Capitular Alta.
Una de las fachadas de la Sala Capitular Alta. / M. G.

La restauración consistirá en: la limpieza de la piedra, de sales, costras y materiales extraños nocivo; el llagueado de las juntas de unión de la sillería; la aplicación de refuerzos estructurales; la impermeabilización de las cornisas, gárgolas y demás zonas afectadas por la humedad; la restauración y recuperación de los revestimientos de colores sobre la piedra; y la consolidación y protección de la piedra de la fábrica. En la cubierta de la Sala Capitular Alta existen dos óculos que serán tratados.

La intervención se completa con la restauración de la campana y las carpintería de la ventanas.

Una inversión de 2,63 millones de euros desde el año 2009

La intervención en las fachadas de la Casa Consistorial comenzó en el año 2009, aunque varios años antes, siendo José María Cabeza conservador del Real Alcázar, el equipo encabezado por Lola Robador ya restauró algunas de las estancias interiores más singulares e importantes, como la Sala Capitular o la escalera renacentistas y sus bóvedas. Desde entonces todos los directores del Alcázar (Cabeza, Antonio Balón, Jacinto Pérez Elliot e Isabel Rodríguez) y el patronato han apostado de manera firme por la rehabilitación de una joya patrimonial y monumental como es el edificio del Ayuntamiento de Sevilla.

La fase que se ejecutará durante los próximos tres años será la más costosa al centrarse en los elementos estructurales y la piedra. Durante el año 2019, el gobierno local llevó a cabo unos trabajos de reparación y mantenimiento en las cubiertas, la espadaña, el cuerpo del reloj y el zócalo de entrada al soportal de la entrada principal de la antigua casa consistorial. Con un presupuesto de 172.838 euros, esta intervención y las reparaciones previstas afectaban a la estanqueidad del edificio, a la recogida de aguas pluviales y su evacuación y a la conservación de la fachadas.

Recientemente también se han licitado la restauración de once lienzos que lucen en el Consistorio o la reforma de todos los aseos del edificio.

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