Sevilla

El Cercanías pasa por el parque del Guadaíra sin vallas de protección

  • El Ayuntamiento mantiene que hubo vallas en su día y que no las repondrá por el "vandalismo"

Un tren de Cercanías atraviesa por el Parque del Guadaíra, muy cerca de las cocheras del Metro de Su Eminencia. Un tren de Cercanías atraviesa por el Parque del Guadaíra, muy cerca de las cocheras del Metro de Su Eminencia.

Un tren de Cercanías atraviesa por el Parque del Guadaíra, muy cerca de las cocheras del Metro de Su Eminencia. / fotos: juan carlos vázquez

Algunos usuarios que suelen pasear o hacer deporte por el Parque Riberas del Guadaíra han alertado de "la peligrosa situación" que supone que el tren de Cercanías atraviese por este punto sin ninguna valla de protección, pese a la gran cantidad de personas que se congregan, sobre todo los fines de semana, para pasar un día de campo en este lugar.

El tren que pasa sin vallas es la línea 4 del Cercanías que recorre la ciudad de forma circular. Y lo hace en el sector más extremo de esta zona verde situada al noreste de la Carretera de Utrera y limitada por esta carretera, por la Autovía de Circunvalación SE-30 y por el río Guadaíra, que lo separa de los terrenos pertenecientes a la Universidad Pablo de Olavide. Al otro lado de la carretera de Utrera se extiende el Parque sobre el antiguo cauce del Guadaíra, con 60 hectáreas desde el Polígono Sur hasta Heliópolis.

La línea 1 del Metro también pasa por este parque, pero lo hace en alto, a través de un viaducto que parte de la estación Cocheras, sobrevuela la zona verde y desciende al terreno cerca ya de la Universidad Pablo de Olavide. Por eso el Metro no plantea un peligro en este enclave.

El Ayuntamiento no tienen intención de poner vallas. La Delegación de Parques y Jardines, que lleva este espacio junto al Distrito Bellavista, asegura que no es la primera vez que se reponen vallas en los límites del tren con este parque "debido al vandalismo" y que no se considera prioritario vallar la zona que pueda revestir un peligro porque únicamente se accede a ella subiendo por un talud. "Tras reponer las vallas en varias ocasiones por reiterados robos, en estos momentos no se considera prioritario proceder a la reposición de estas vallas, máxime cuando en la parte que corresponde al término municipal de Alcalá de Guadaíra no existen", ha respondido Parques y Jardines a preguntas de este periódico. Y añade que "al faltar esta última parte (del vallado) no se produce un cerramiento efectivo y completo que impida el acceso a unas vías ferroviarias que sólo tienen acceso subiendo por un talud".

Los usuarios y vecinos que frecuentan el parque, sin embargo, aseguran que el paso del tren por esta zona carece de vallas desde que se desmantelaron las instalaciones para animales que estaban pegadas a esta zona verde. "Ahí no ha habido vallas nunca por mucho que lo diga el Ayuntamiento. Y debería tener una protección porque el parque se llena de chiquillos y de familias que organizan barbacoas los fines de semana", relataba ayer Isabel, una vecina del entorno de la estación de Cocheras del Metro.

"Se trata de un escenario con un altísimo riesgo potencial, pues entre el borde del parque y las vías del tren no existe ningún límite físico. De este modo, cualquier usuario tiene libre acceso para acercarse a los raíles, permanecer en ellos o atravesarlos", se queja un deportista que acude a menudo al parque. Este ciudadano lamenta que incluso puso los hechos en conocimiento de la Delegación de Parques y Jardines el pasado octubre, a través de un correo electrónico, y que hasta la fecha no le han dado una respuesta oficial.

"Creo que no es necesario que me detenga en las dolorosas implicaciones que este hecho podría suponer para la responsabilidad de esa delegación, en el caso de que finalmente se produjera una tragedia en la que se vieran afectados niños que utilizaran las vías como espacio de juego u otros usuarios que pretendieran cortar camino atravesando la línea férrea y se vieran sorprendidos por la llegada del tren cuya frecuencia de paso es muy alta", recalca el usuario.

La ausencia de límites físicos tiene otra consecuencia que también plantea problemas ya que al parque acceden de forma libre animales sueltos (caballos, mulas) "que entran a pastar a sus praderas provenientes de corrales cercanos, con el consiguiente riesgo potencial para los más pequeños".

Los vecinos consultados creen que el Ayuntamiento tendría que arbitrar una medida, aunque sea provisional, para evitar que haya que lamentar un atropello cualquier día.

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