Sevilla

Cervantes, el barrio de la Feria y un azulejo pendiente

  • Joaquín Moreno Gutiérrez ha encargado una lápida para recordar las tres veces que el padre del Quijote citó en sus obras a los vecinos

  • Antiguamente esta placa existía en la fachada del palacio

Joaquín Moreno enseña los tres azulejos sobre Cervantes pequeños que tiene en su abacería. Joaquín Moreno enseña los tres azulejos sobre Cervantes pequeños que tiene en su abacería.

Joaquín Moreno enseña los tres azulejos sobre Cervantes pequeños que tiene en su abacería. / Juan Carlos Vázquez

El empeño de un cervantista de pro. La Plaza de Calderón de la Barca, o de la Feria como la denominan sus vecinos y comerciantes, contará próximamente con un azulejo que recordará las menciones que Miguel de Cervantes hizo de este barrio en tres de sus obras más significativas. Se trata de una iniciativa promovida por José Joaquín Moreno Gutiérrez, que lleva más de tres años instando al Ayuntamiento a que colabore en esta iniciativa, aunque con poco éxito. Fruto de la inacción municipal, que aduce falta de presupuesto, este vecino se ha puesto manos a la obra y ya ha encargado la lápida que pretende poner en su casa, el número 1 de la calle Amargura donde regenta su abacería.

El negocio de Joaquín Moreno es un monumento a las tradiciones de Sevilla y un homenaje a dos de sus pasiones: su barrio de la Feria y Miguel de Cervantes. Junto a fotografías antiguas y retratos de la Reina de Todos los Santos o la Virgen del Rosario de Montesión cuelgan tres pequeños azulejos, réplicas de los que se realizaron en 1916 y que se colocaron en diversos puntos de la ciudad, así como un busto del propio escritor del Quijote. “Cervantes habla de los vecinos de los vecinos de la Feria en tres de sus obras: Rinconete y Cortadillo, El Rufián Dichoso y en El Quijote en su capítulo XVII. Me parecía muy mal que con la solera de este barrio no se reflejara en ningún sitio”, explica el promotor de esta iniciativa, que cuenta con el respaldo mediante firmas del resto de comerciantes y muchos vecinos”.

El diseño del nuevo azulejo. El diseño del nuevo azulejo.

El diseño del nuevo azulejo. / M. G.

Para ello, se ha realizado un diseño idéntico al de las lápidas que Luis Montoto promovió en 1916, cuando se cumplieron 300 años de la muerte de Cervantes, aunque en este caso es un poco más pequeño porque la idea es que se instale en su propia casa: “Lo suyo hubiera sido que se pusiera en la fachada del Palacio, como estaba la que se perdió, pero como el Ayuntamiento no ha parado de darme largas la pondrá en mi casa”. Para ello, el ceramista Hermosilla ya se encuentra trabajando en la pieza que podrá estar terminada en un par de meses.

Joaquín Moreno en el exterior de su negocio con el busto de Cervantes. Joaquín Moreno en el exterior de su negocio con el busto de Cervantes.

Joaquín Moreno en el exterior de su negocio con el busto de Cervantes. / Juan Carlos Vázquez

Cuando se instaron en 1916, los azulejos que recordaban las referencias sevillanas en las obras del Príncipe de los Ingenios Españoles eran 25. De ellas, sólo se conservan 19, que fueron restauradas en 2016 por el Ayuntamiento al cumplirse el centenario de su instalación y el IV centenario de la muerte de Cervantes. Las lápidas perdidas estaban en Tomás de Ibarra, la Alfalfa, la calle Monsalves, la iglesia de San Hermenegildo, Castelar y la plaza Calderón de la Barca. Con esta loable iniciativa privada, Sevilla podrá recuperar próximamente una de ellas.

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