Condenado a 7 años por agredir sexualmente a una mujer en un descampado

Los hechos tuvieron lugar en octubre de 2009 en un solar de la barriada de Santa Eufemia. La sentencia destaca las pruebas "contundentes" para la condena del acusado.

Efe, Sevilla

21 de mayo 2010 - 14:14

La Audiencia de Sevilla ha condenado a un hombre de 43 años a siete años de cárcel y a una indemnización de 3.210 euros por un delito de agresión sexual cometido en octubre de 2009 contra una mujer de 22 años a la que abordó en un descampado de Sevilla.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, considera probado que el acusado Francisco G.G., vecino de San Juan de Aznalfarache (Sevilla), agredió a la mujer porque la cogió por los pelos, la tiró al suelo, la besó, le dio varios golpes en la cara y las costillas, la desnudó y le introdujo los dedos en la vagina.

La conducta del condenado, que la sentencia califica como "un plan orquestado y no desprovisto de lógica", se produjo sin que quedara probado que el hombre actuase tras beber alcohol o que padeciera una grave drogadicción, como alegó en el juicio.

El hombre, para el que el fiscal pedía ocho años de cárcel y la defensa su absolución, también ha sido condenado a una falta de lesiones a una pena de cincuenta días de multa con un cuota diaria de seis euros.

La mujer gritó pidiendo auxilio, lo que motivó que el condenado la llevara a una zona aún más oscura del solar de la barriada de Santa Eufemia conocido como "descampado del Puente de los Derechos Humanos" y que le pusiera una piedra en el cuello amenazándole con matarla si no le dejaba continuar con su agresión, precisa la sentencia.

Los hechos probados por el tribunal indican que el agresor le introdujo los dedos en la vagina presionándole en el cuello para que no gritara, tras lo cual el hombre le dijo que se vistiera y le empujó para ir a otra zona.

Sin embargo, como no pudo con ella la sentó en el suelo y la asió fuertemente, postura en la que la encontraron los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar alertados por vecinos que habían oído los gritos de auxilio.

La mujer, que ha padecido un "profundísimo sufrimiento" por esta agresión, sufrió erosiones y tumefacción en la mejilla izquierda, erosiones en el labio, el cuello, tórax, rodilla, codo, zona dorsal y cervical, cadera y nalgas derechas y un hematoma en la frente, heridas de las que sanó en siete días.

Cuando llegaron los agentes, el agresor dijo que la mujer era su novia y que "compartía sus lascivos designios", aunque la víctima le contó lo ocurrido "llorando, temblando y aterrorizada".

El tribunal concluye que "en pocas ocasiones como en la presente se disponen de tantos y tan contundentes medios de pruebas" para afirmar que los hechos acaecieron como los ha descrito la mujer.

stats