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Sevilla

Emasesa renueva el gran colector de las aguas residuales de Sevilla

  • Construido en los años 70, transporta el 80% de las aguas negras de la ciudad y es vital para evitar inundaciones cuando llueve

  • La inversión asciende a 1,6 millones en una segunda fase

Parte del gran colector de Emasesa ya rehabilitado. Parte del gran colector de Emasesa ya rehabilitado.

Parte del gran colector de Emasesa ya rehabilitado. / Víctor Rodríguez

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Un obra de gran importancia para la ciudad. El próximo mes de noviembre finalizarán los trabajos de renovación del colector Emisario Puerto S-200 de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (Emasesa), una infraestructura realizada en los años 70 del pasado siglo que conduce hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del Copero el 80% de las aguas residuales y pluviales de Sevilla. La inversión en la segunda fase de estos trabajos, que arrancaron hace un año, asciende a 1,6 millones de euros.

Este proyecto de envergadura de Emasesa contempla la rehabilitación de unos 160 metros del colector Emisario Puerto S-200 en su segunda fase. Construido en los años 70, la conducción ha sufrido el ataque de corrosión biogenética en su bóveda, así como la erosión en su canal de aguas bajas. “Se trata de un colector muy importante que tiene un caudal punta de 30.000 litros por segundo. Todo tiene su vida útil y ya era hora de renovarlo”, explica Rafael Bahamonde, supervisor de las obras.

El colector tiene su inicio en el cruce de las calles Lumbreras con Torneo, discurre por esta calle, la Torre del Oro, la Glorieta Marineros Voluntarios, antes de meterse por la zona del puerto y embocar la Avenida de la Raza, desde donde llega a la estación de bombeo Guadaíra que eleva las aguas para su llegada al Copero, donde se depuran para devolverlas al cauce ya perfectamente depuradas. Tiene una longitud aproximada de unos 10 kilómetros.

Los operarios trabajando en el canal de aguas bajas. Los operarios trabajando en el canal de aguas bajas.

Los operarios trabajando en el canal de aguas bajas. / Víctor Rodríguez

Los trabajos se centran actualmente en el tramo que discurre junto al Parque Guadaíra. Allí, los operarios han aprovechado un acceso que les permite acceder al colector sin tener que romper la bóveda. La galería recuerda al túnel de un ferrocarril subterráneo. Se trata de una galería con unas dimensiones de 5,6 por 6 metros de sección con un canal de aguas bajas y dos andenes de inspección.

La rehabilitación de la conducción se está ejecutando mediante piezas prefabricadas de hormigón que se van encajando como un mecano. “Tras estudiar varias posibilidades optamos por esta solución. Las piezas se acoplan mediante unas guías internas”, señala Bahamonde. Cada una de las secciones pesa seis toneladas y se emplean unas tres horas en situarla en su lugar. Una vez colocada se inyecta un hormigón en fluido para que quede perfectamente unido al primitivo colector.

Toda la superficie es cubierta posteriormente con láminas de polietileno para aumentar la protección del colector y alargar su vida útil. “Los ataques químicos son los que más afectan y con esta solución se le da mucha más durabilidad. Con el mantenimiento adecuado puede durar unos cien años”, añade Bahamonde. En la actualidad ya está ejecutado en su totalidad el canal de las aguas bajas, y gran parte de la bóveda del Emisario.

Acceso al gran colector de Emasesa. Acceso al gran colector de Emasesa.

Acceso al gran colector de Emasesa. / Víctor Rodríguez

Para poder realizar los trabajos de rehabilitación ha sido necesario desviar las aguas negras mediante un by-pass de dos metros de diámetro. Aunque la obra comenzó prácticamente hace un año, los trabajadores no pueden trabajar en las épocas de lluvia, debido la gran cantidad de agua que discurre por el colector, llegando a ir la sección prácticamente llena. Por ello se ha estado trabajando a doble turno durante todo el verano, con el fin de aprovechar el periodo seco e intentar evitar que no afectaran las primeras lluvias del otoño. El periodo de trabajo efectivo es de seis meses, prácticamente.

Aunque los tramos del túnel cuentan con suficiente ventilación, en casi todos los tramos, para mayor seguridad, hay detectores de gases que avisan cuando es necesario salir del colector.Con la primera fase terminada y esta segunda a punto de hacerlo, a unos metros de esta sección se ha comenzado ya la tercera. Queda pendiente la última y cuarta para renovar este importante colector de la red de Emasesa.

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