Obituario

Fallece el periodista Valentín García

Pablo Juliá aplaude a Valentín García cuando salió a recoger el premio. Pablo Juliá aplaude a Valentín García cuando salió a recoger el premio.

Pablo Juliá aplaude a Valentín García cuando salió a recoger el premio. / Antonio Pizarro

El periodista Valentín García (Madrid, 1967) falleció ayer tras no superar un cáncer. Premio de Comunicación de la Asociación de la Prensa de Sevilla en febrero de este año, dio una lección magistral de vida, de humor y de periodismo, de coraje contra la adversidad. Contó los pormenores de la enfermedad en un blog que abrió como terapia y le hizo millonario de seguidores con su contraseña Yomecuro. Como el cáncer le eligió como pareja de baile, se puso a contar su propia historia.

El año 2018 saludó a este madrileño de nacimiento y trianero de adopción con una enfermedad en los pulmones. Tenía que salir de cartero real en el arrabal y le dijeron que descansara. Se negó en rotundo. Quería salir y lo hizo. Se enloqueció repartiendo caramelos, como se enajena cada año en el Rocío con su grupo bautizado como Los desorganizados.

Con Valentín no se podía ir por la calle si se quería llegar puntual a una cita. El periodista que vino a trabajar de becario en el 92 se hizo con un enorme círculo de amistades y conocidos. El primer programa que presentó en Sevilla lo hizo en la SER, junto a Sonsoles García en los tiempos de Radio Sevilla Dos. Estuvo en los comienzos del popular programa La Cámara de los balones con el maestro José Antonio Sánchez Araujo. Después aterrizó en Canal Sur, donde se hizo muy popular sobre todo con sus retransmisiones durante la Semana Santa.

Sin pretenderlo se ha convertido en la referencia de muchos pacientes con cáncer

En las redes sociales ha retransmitido la evolución de su enfermedad. Sin pretenderlo se ha convertido en la referencia de muchos pacientes con cáncer. Su vitalidad y su capacidad para la comunicación lo han llevado a platós de televisión y a estudios de radio. Por su carisma siempre ha ocupado el centro de las reuniones de forma natural y ahora, quién se lo iba a decir, es la esperanza de cientos de enfermos.

Su última entrada en el blog fue en julio. Tilulado Las Fuerzas, Valentín arrancaba el texto con una reflexión personal tras meses padeciendo la enfermedad. “Jamás hubiera pensado que yo era fuerte, o tan fuerte como para afrontar un cáncer. No sabía cuál era mi capacidad de resistencia ni los resortes que tenía en mi interior que me llevarían a partirme la cara cada día por seguir viviendo. Resorte, energía, ánimo, fuerza, fe, ganas… cada uno lo llamamos de una forma, cada uno es movido por cosas diferentes, pero lo importante es que nos movemos”.

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