Educación

El IES San Isidoro de Sevilla: Un instituto a prueba de pandemias

Fachada principal del Instituto San Isidoro.

Fachada principal del Instituto San Isidoro. / D. S.

Un sobreviviente a cuatro pandemias. El IES San Isidoro, creado en 1845 en Sevilla capital, además de ser un referente en la enseñanza pública de calidad, es también un testigo directo del devenir histórico desde hace 176 años. Un largo periodo en el que su comunidad educativa ha presenciado varias crisis sanitarias que, como la del Covid, han puesto a prueba su resistencia, o usando un lenguaje políticamente correcto, esa capacidad que los dirigentes actuales denominan "resiliencia".

El coronavirus también ha servido para demostrar cómo este centro educativo es capaz de sobreponerse a las circunstancias más adversas. El ejemplo más reciente ha ocurrido hace escasas semanas, al retomarse las clases tras las vacaciones navideñas. Como informó este periódico el pasado 10 de enero, en esa jornada de vuelta a las aulas habían faltado 15 profesores del IES San Isidoro, que se habían dado de baja por ser positivos en Covid, o lo que es lo mismo, un 25% de su actual plantilla

Así lo refiere el director del instituto público, Ignacio Ayza García, en una carta en la que ha agradecido a la comunidad educativa su responsabilidad e implicación durante estos días en los que la actividad académica ha continuado pese a esta importante merma en el profesorado. "Quisiera saber expresar el orgullo que he sentido en estos días de tanta dificultad", señala Ayza al comienzo de dicho escrito. 

Más allá de horarios y deberes

"El profesorado y los jefes de estudio han dado lo máximo de sí para que esta situación se sobrellevara de la mejor manera posible", asevera el principal responsable del San Isidoro, que incide en que "muchos docentes han colaborado más allá de sus deberes y horarios establecidos". El agradecimiento lo hace extensivo a familias de los estudiantes por "haber cumplido con rigor el protocolo sanitario" y a los funcionarios de la Delegación territorial de Educación que gestionan las sustituciones. En palabras de Ayza, "esta avalancha, como me ha dicho una veterana funcionaria, no ha tenido comparación con ninguna de las olas sufridas esta pandemia y les está siendo muy difícil gestionarla". 

No se olvida de la profesional sanitaria que el centro tiene de referencia para el Covid, por todo el asesoramiento prestado, y por supuesto, agradece al alumnado "la impresionante madurez y responsabilidad demostradas en esta situación". "En esta semana ha sido impresionante su capacidad de resistencia y comprensión", abunda. 

Esta situación descrita por el director del San Isidoro no difiere mucho de la vivida en numerosos centros educativos durante el mes de enero. En muchos de ellos, como ha recordado este martes la viceconsejera de Educación, María del Carmen Castillo, se ha optado por cubrir las bajas de corta duración (o ante la espera de sustitutos) con "los recursos propios", esto es, por atender estas ausencias con los docentes del centro. 

Cuatro crisis desde 1845

Pero en el San Isidoro dicha situación no es nueva, sino que se ha repetido hasta cuatro veces a lo largo de su más que centenaria historia. El propio Ayza lo recuerda en la carta de agradecimiento. En el curso 1864/65 el instituto tuvo que cerrar sus puertas por una epidemia de cólera, provocada por la bacteria vibrio cholerae. Dos décadas después se vio obligado a cesar su actividad durante tres años (1864, 1865 y 1866) por idéntica enfermedad. Tampoco le fue ajena la pandemia de gripe declarada en 1918.

Poco más de un siglo después el San Isidoro resiste al Covid y a todas sus olas. Un capítulo más en su dilatada trayectoria y que, según defiende su director, hará recordar a los alumnos actuales que "pasaron la pandemia en el San Isidoro y fue un ejemplo".