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La Gestión del conjunto palaciego

La Junta demora la declaración BIC de las casas del Patio de Banderas

  • El Patronato espera que Cultura tramite el expediente para ampliar la protección de los inmuebles

  • El Ayuntamiento negocia con la propiedad de la vivienda 7 y 8 su compra

El Patio de Banderas, que forma parte del recinto del Real Alcázar. El Patio de Banderas, que forma parte del recinto del Real Alcázar.

El Patio de Banderas, que forma parte del recinto del Real Alcázar. / Juan Carlos Vázquez

La estrategia de protección y uso adecuado de los inmuebles del Patio de Banderas para incorporarlos al Real Alcázar no termina de arrancar. La Junta de Andalucía aún no ha declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) unas viviendas que escoden buena parte del primer recinto del conjunto palaciego. Lo que anda más avanzadas son las negociaciones entre el Ayuntamiento y la propiedad de la vivienda enclavada en los números 7 y 8 para su compra.

El Patronato del Real Alcázar sostiene que se encuentra a la espera de que la Consejería de Cultura abra el expediente para la ampliación de la protección de los inmuebles que se encuentran en el Patio de Banderas. “Remitido el acuerdo de Pleno al Ministerio de Cultura y a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, desde la dirección del Alcázar nos pusimos en comunicación con el servicio de protección de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura, órgano competente en materia de declaración y ampliación de BIC. Se han mantenido distintas conversaciones para la inclusión de los inmuebles del Patio de Bandera en la declaración del Real Alcázar de Sevilla. Tanto la declaración de BIC como las modificaciones de delimitación son competencia exclusiva de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía”, apunta Isabel Rodríguez, directora del Real Alcázar.

El equipo de Juan Espadas llevó al Pleno de julio de 2018 una moción en la que se propuso una estrategia de protección y uso adecuado de los inmuebles del Patio de Banderas, especialmente dedicado a aquellos en los que han aparecido restos del palacio de Al Mutamid, con el objetivo de “incrementar el ámbito de actuación del Real Alcázar incorporando algunas de estas viviendas, aumentar la delimitación de BIC y sobre todo garantizar la debida conservación y acceso público a los restos de enorme valor patrimonial, histórico y cultural”.

Dos meses más tarde, la consejería estimó conveniente que el Patronato del Real Alcázar justifique la nueva delimitación del recinto para la protección y uso adecuado de los inmuebles. En ese escrito del director general de bienes culturales y museos de la Junta de Andalucía se apuntaba que era conveniente realizar la delimitación completa propuesta. “En relación con su solicitud para la consideración como parte integrante del Alcázar de Sevilla, del Patio de Banderas y otras dependencias, aprobada en Pleno de 27 de julio del corriente de ese Ayuntamiento, le informo de que este centro directivo considera conveniente efectuar la delimitación completa del recinto monumental, dado que no se conserva plano original del momento de la declaración ni descripción literal del inmueble”.

El documento señalaba que, ya que el Ayuntamiento ha realizado diversas excavaciones y otros estudios específicos acerca del edificio y de las partes que lo conforman, era conveniente que el Patronato del Alcázar elaborase una propuesta técnica donde se justificase la delimitación, incluyendo la planimetría preceptiva para la actualización del expediente de protección.

Esta reivindicación de las casas del Patio de Banderas por parte del Ayuntamiento se trata de una iniciativa histórica que se viene produciendo desde que en 1931 el Gobierno cedió el Alcázar y los jardines al Ayuntamiento y no completó el proceso con las casas. Desde entonces muchas de ellas han cambiado de manos e incluso se han producido subastas y ventas en su mayor parte en contra del criterio de la Corporación municipal.

A la espera de la protección de las viviendas, el gobierno socialista se encuentra negociando las condiciones para comprar el inmueble que se encuentra en los números 7 y 8 del Patio de Banderas. “Se han incluido en los presupuestos municipales 2020 una partida presupuestaria para la adquisición de la casa 7-8 del Patio de Banderas. Desde el servicio de Patrimonio Municipal se están realizando las gestiones previas a la compra del citado inmueble. Los técnicos municipales han procedido a su visita al objeto de valorar su justo precio. Y en el mismo sentido, la dirección general de Patrimonio Municipal ha recabado información a la dirección general de Patrimonio del Estado en Madrid y se ha puesto en conocimiento de la delegación de Economía y Hacienda en Andalucía”, sostiene la directora del Real Alcázar.

La oposición aprobó en la sesión plenaria celebrada a finales de julio del pasado verano una moción de los socialistas para realizar una inversión extraordinaria de 2,5 millones de euros para la adquisición de ese inmueble que será incorporado a la visita del Alcázar. Los trabajos en las casas 7 y 8 del Patio de Banderas, propiedad de Patrimonio del Estado, comenzaron en 2013 bajo la dirección del arquitecto Javier Ochoa, contando con el equipo de arqueólogos habitual del Alcázar, con Miguel Ángel Tabales a la cabeza.

Varias conversaciones para incluir las casas en la declaración del Real Alcázar

El objetivo de los investigadores era encontrar las trazas del palacio islámico que se adivina en el inmueble número 2 del Patio de Banderas, contiguo al del objeto de la intervención. El resultado fue determinante: encontraron los restos del palacio más antiguo del primer recinto de Alcázar, que identificaron con la residencia de Al Mutamid. Gracias a los restos y a los indicios existentes, el equipo de arqueólogos del Alcázar pudo reconstruir de manera hipotética cómo era ese palacio islámico en su contexto original del siglo XI.

Las obras promovidas por Patrimonio Nacional, además de sacar a la luz los vestigios del palacio islámico más antiguo del Alcázar, permitieron la restauración de la muralla y la torre del león. “Aunque las dimensiones originales del edificio trascienden los límites actuales de esta casa, consideramos de sumo interés su inclusión en la visita y discurso histórico del Alcázar”, sostuvo en su informe Isabel Rodríguez.

La directora del Alcázar recordó en ese documento que el aumento exponencial del turismo y el proceso de revalorización que está acaeciendo en el Alcázar con respecto a la población de Sevilla “hacen imprescindible dotarlo de cierta infraestructura y edificaciones anexas”. Con la incorporación de nuevos espacios se podrían instalar consignas, taquillas y ampliar el recorrido histórico actual, aumentando su capacidad del monumento. “Instalar la taquilla del Alcázar fuera de la entrada nos llevaría a la desaparición de la cola, pues su horario no tiene por qué coincidir con el horario de acceso al Alcázar y posibilitaría la venta de todo el aforo de forma programado, ya fuera a través de internet o en taquilla física”. Por último, advirtió de los efectos “muy perjudiciales” que tendría para el Alcázar que la casa 7 y 8 se transformaran en oficinas, como era intención del Estado.

Varias personas junto a la entrada principal de la casa enclavada en los números 7 y 8. Varias personas junto a la entrada principal de la casa enclavada en los números 7 y 8.

Varias personas junto a la entrada principal de la casa enclavada en los números 7 y 8. / Juan Carlos Vázquez

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