Obituario

Muere la marquesa de Saltillo, la confidente de la duquesa de Alba

La primera corona de rosas que ha llegado al tanatorio donde se velan los restos mortales de la marquesa de Saltillo ha sido la del duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo. Ha fallecido a los 90 años la marquesa viuda de Saltillo, la íntima amiga de la duquesa de Alba, la gran confidente de la inolvidable Cayetana. Ambas eran amigas desde muy jóvenes. La marquesa era gran benefactora de entidades o congregaciones como la Cruz Roja, Nuevo Futuro, las Hermanas de la Cruz y las Carmelitas de Santa Ana.

María Josefa Sánchez-Dalp y Leguina vivió desde su boda, celebrada en la Parroquia de la Magdalena en 1952, junto al Palacio Arzobispal, en la manzana que tiene fachada hacia las calles Don Remondo y Mateos Gago. De ella se decía con razón que vivía a los pies de la Giralda. Estuvo casada con José Lasso de la Vega y Marañón, marqués de Saltillo, que falleció en 1982. El matrimonio no tuvo hijos. El marqués fue hermano mayor de la Trinidad y del Rocío de Espartinas, corporación de la que fue un gran benefactor.

Pepita Sánchez-Dalp promovió los célebres bailes de Pilatos, donde acudían las jóvenes debutantes, a los que acudieron personalidades como el Príncipe Raniero y Grace Kelly, Jackie Kennedy y los Príncipes de Liechtenstein, que después retornaban a la ciudad con motivo de la Feria. Estuvo como invitada en la boda de los entonces Príncipes de España en Roma, y en la célebre de Balduino y Fabiola.

La marquesa de Saltillo con su sobrino, el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp. La marquesa de Saltillo con su sobrino, el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp.

La marquesa de Saltillo con su sobrino, el sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp.

La marquesa de Saltillo era madrina de uno de sus sobrinos: Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, sacerdote y pregonero de la Semana Santa. Ella estaba en posesión de la Medalla de Oro de la Cruz Roja por sus innumerables obras en apoyo de la entidad. Era hermana de la Quinta Angustia, la Macarena y el Rocío de Espartinas. Quienes la trataron la recuerdan como una persona juvenil, moderna, muy usuaria de zapatos de tacón y aficionada a las prendas de leopardo. Muchas personas la conocían y trataban como "tía Pepita" sin ser de su familia. Estaba considerada el alma máter del Rastrillo.

Su funeral se celebra este martes a las 11 de la mañana en la Parroquia del Sagrario. En su momento se anunciará la fecha del funeral en la Parroquia de la Magdalena.

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