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Otoño e invierno: las mejores épocas para hacerse la depilación láser

Otoño e invierno: las mejores épocas para hacerse la depilación láser

Otoño e invierno: las mejores épocas para hacerse la depilación láser

Debido a que durante el otoño y el invierno solemos llevar nuestro cuerpo escondido bajo prendas de abrigo, es muy normal que muchas personas olviden la depilación hasta que empieza a hacer calor de nuevo. Esto es un error, pues las épocas de temporadas más frías son las mejores para comenzar los tratamientos de eliminación de vello que actúan de forma permanente. Pero, ¿por qué? Veamos las razones.

Beneficios de la depilación láser en otoño-invierno

Puede parecer que no tenga lógica dedicar tiempo a la depilación láser precisamente cuando más abrigados vamos, pero, según los expertos, tiene todo el sentido del mundo. Estos son los motivos y los beneficios de realizarse la depilación láser en otoño e invierno.

  1. Es más efectiva cuando va desapareciendo el bronceado

La luz del láser emplea la melanina como hilo conductor que va hacia el folículo piloso, por lo que el hecho de que haya un gran contraste entre el color del vello y de la piel es muy importante. Si tu piel está demasiado bronceada, la melanina de la dermis podría desviar el láser, haciendo el tratamiento menos efectivo.

Además, la potencia empleada en pieles bronceadas debe ser siempre menor, lo que también influye en su eficacia.

  1. Tras la depilación láser no nos podemos exponer al sol

Tras cada sesión de tratamiento es esencial evitar la exposición al sol y así proteger la piel ante posibles quemaduras. Esto es así porque la piel está muy sensible después del tratamiento y la incidencia de los rayos solares podría dañarla.

En otoño e invierno la ropa nos cubre prácticamente al completo, por lo que es una protección que llevamos encima. Además, ya de por sí en estas épocas la radiación ultravioleta es menor.

  1. Hay un margen de tiempo mayor para el tratamiento

Para garantizar el resultado más óptimo de la depilación láser, es necesario aplicar un número determinado de sesiones. Dicho número dependerá del tipo de piel, de la zona a tratar (por ejemplo, no es lo mismo la depilación láser axilas que la de las piernas completas o solo el entrecejo), el tipo de vello, etc. Además, entre sesión y sesión es recomendable dejar pasar un tiempo que variará también dependiendo de cada caso, pero que puede estar en torno a las 6-8 semanas.

Por ello, es esencial planificar la depilación láser con mucho margen, de forma que cuando llegue el verano, se puedan disfrutar sus resultados. Comenzando los tratamientos en otoño o en invierno, habrá tiempo para llegar al objetivo veraniego.

  1. La piel no puede estar quemada por el sol

Igual que es importante que la piel no reciba la incidencia de los rayos solares tras la depilación, es necesario que esta esté completamente sana de quemaduras o irritaciones solares, algo que en verano puede ser muy complicado.

Esto se debe a que los pulsos de luz empleados en la depilación láser queman el folículo piloso para impedir que vuelva a crecer. Esos haces de luz desprenden calor, por lo que la piel puede irritarse o enrojecerse durante unas horas o días. Por lo tanto, si la piel ya estuviese irritada, esto sería aún peor.

  1. Libre de vello para una escapada invernal

Aunque los resultados más evidentes se verán tras un par de sesiones, desde la primera visita ya se empieza a notar efectividad.

Por ello, si deseas hacer alguna escapada durante el invierno, la preocupación por el vello será muy baja. Eso sí, hay que tener presente siempre todo lo anteriormente mencionado sobre la incidencia del sol en la piel y sus efectos en los tratamientos depilación láser.

  1. En otoño e invierno estos tratamientos pueden ser más económicos

El factor económico es una de las cuestiones que más se paran a analizar las personas a la hora de decidirse o no por la depilación láser. Pues bien, durante el otoño e invierno muchos centros profesionales ofrecen ofertas o promociones para estos tratamientos.

El Black Friday o los bonos navideños suelen ser algunas de las oportunidades para conseguir tu depilación definitiva a un precio muy adaptado a tu bolsillo.

  1. Menos preocupaciones por la presencia parcial de vello

En verano es muy normal que estemos más pendientes de si ya se nos nota demasiado el pelito en ciertas zonas del cuerpo que llevamos descubiertas. Por suerte, las prendas con las que solemos vestir durante el otoño y el invierno, nos facilitarán el despreocuparnos un poco de ese asunto, importándonos algo menos que una zona solo esté depilada de forma parcial.

 

Ahora ya sabes por qué el final del verano no debe ser la excusa para dejar de lado la depilación, ¡sino todo lo contrario! Eso sí, a la hora de iniciar tu tratamiento, ponte siempre en manos de profesionales que te garanticen, no solo seguridad y calidad, sino un estudio personalizado que se ajuste completamente a ti.