Ajedrez sevillano Partidas y análisis en torno a la mesa de Kárpov y Kaspárov

Dos jugadores del Abierto de Ajedrez de Sevilla 2020, en la mesa en la que se retaron Kárpov y Kaspárov en 1987. Dos jugadores del Abierto de Ajedrez de Sevilla 2020, en la mesa en la que se retaron Kárpov y Kaspárov en 1987.

Dos jugadores del Abierto de Ajedrez de Sevilla 2020, en la mesa en la que se retaron Kárpov y Kaspárov en 1987. / Ismael Nieto

El Campeonato Mundial de Ajedrez de 1987 le dio una relevancia al ajedrez que nunca había tenido en Sevilla. En pocos años se duplicó el número de federados, que han superado el millar, y también de clubes, pues si actualmente hay una treintena, se han llegado a contabilizar en la provincia medio centenar.

“La publicidad que se hizo de la Expo a diario, pues la mesa de Kárpov y Kásparov estaba rotulada con el logotipo, no tenía precio, fue una gran proyección internacional y se invirtió mucho dinero, sólo en premio se repartieron 350 millones de pesetas”, recuerda Ismael Terán, maestro internacional y director del Open de Sevilla, que estos días reúne en la capital a 300 ajedrecistas.

Kárpov y Kaspárov juegan en el Lope de Vega en 1987, con el logotipo de la Expo del 92. Kárpov y Kaspárov juegan en el Lope de Vega en 1987, con el logotipo de la Expo del 92.

Kárpov y Kaspárov juegan en el Lope de Vega en 1987, con el logotipo de la Expo del 92.

Cada tarde se sortea la famosa mesa para ver quién juega en ella. Y hay pocos que se hayan resistido a llevarse la selfie correspondiente. Hay jugadores de 31 nacionalidades, una gran mayoría viene para hacer turismo. No por el premio, pues sólo se reparten 10.000 euros, la mitad que hace unas décadas.

La mesa diseñada para el Mundial se fabricó en septiembre de 1987 y tuvo que ser acortada para facilitar los movimientos de Kárpov. Del juego de piezas destaca la representacion de la Torre del Oro de Sevilla

No es lo único que ha cambiado. “Ya no sólo son rusos, la globalización ha contribuido mucho a difundir el ajedrez y hoy hay campeones nórdicos y de todo el mundo”, comenta Terán, que destaca también los recursos de formación que existen. Antes eran autodidactas, estudiaban con libros, hoy hay bases de datos, super programas, torneos rápidos de una mañana. Entre los participantes en esta edición hay 26 niños, menores de 14 años. Antes de la diez de la noche las partidas finalizan, el ritmo se ha agilizado. Eso también ha cambiado, la partida más larga de la historia del Open de Sevilla ocurrió en 1987 en Los Lebreros: 13 horas, hasta las 7 de la mañana.

Ismael Terán contra Quique Setién, gran aficionado. Ismael Terán contra Quique Setién, gran aficionado.

Ismael Terán contra Quique Setién, gran aficionado.

Y hay algo más que podría cambiar. “Con un poco más de patrocinio daríamos un gran salto y nos haríamos más fuerte aún, los políticos deberían pensar que invertir en ajedrez es barato y da mucho prestigio”, apunta Terán.

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