Polígono industrial, refugio musical

l 'www.salaq.com'. Calle Metalurgia, 25 (Polígono Calonge).

15 de enero 2009 - 05:03

SALA Q

Metido de lleno en la búsqueda de alternativas que acaben de cuadrar las cuentas, el gerente de la Sala Q, Juan Manuel Martín, afronta el quinto año de vida de la sala de conciertos entre la ilusión y el desasosiego que marcan los números a fin de mes. No quiere decir eso que esté de brazos cruzados. El programa de enero y febrero lo demuestra. Para empezar, un fin de semana fuerte: mañana viernes, hip-hop con Nach, Lesky y Abram; el sábado, el Moto Club Jaguars celebra su XXIII aniversario.

Asociada a menudo con el rock duro, del que no reniega, Q demuestra con su programación que en su interior cabe de todo. En 2008 pasaron por su escenario gente tan diversa como Jarabe de Palo, Chenoa, Los Delinqüentes, El Bicho, Canteca de Macao y otros. Es fácil pensar que esas noche hubo pocas cazadoras de cuero por allí.

¿Y qué ofrece, entonces, la sala Q? Pues un amplio aforo que se acerca a las mil personas, único en Sevilla, el tranquilo entorno de un polígono industrial y, ya se ha dicho, un completo y diverso calendario de fiestas y conciertos. Además de una fiesta mensual del movimiento gótico de Sevilla (www.sevillagothic.net), que ha hecho del 25 de la calle Metalurgia su patria chica en la ciudad. La próxima será el sábado 24 de enero.

Es el propio Juan Manuel el encargado de confeccionar los carteles. De hecho, se lanzó a la gestión de Q después de trabajar como promotor de conciertos en salas distintas que tenía que alquilar. Ahora todo queda en casa. El problema: que ha dejado casi de disfrutar de los conciertos. "Suelo estar tan liado, tan preocupado para que todo salga bien, que le hago poco caso a los grupos", se lamenta.

La variedad de estilos que se puede disfrutar no esconde que, realmente, es el rock duro lo más solicitado por buena parte de la clientela más o menos habitual. Lo prueba que haya grupos que repiten todos los años, como Saratoga o Warcry, que siempre pasan por aquí para presentar sus nuevos trabajos discográficos. La presencia de bandas internacionales en 2008 es motivo de satisfacción en la gerencia del local, que confía en que se mantenga la tendencia. Un ejemplo: el concierto, el 27 de febrero, de los neoyorquinos Fuzztones.

La dificultad de resultar rentable con dos días de apertura a la semana atormenta a Juan Manuel, que baraja opciones diversas: ampliar el horario después de los conciertos como discoteca o, incluso, seguir la curiosa iniciativa de un bar de Zaragoza: permitir botellonas en su interior. Sería otra manera de aprovechar otras de las grandes e indudables ventajas de su ubicación en el polígono Calonge: se aparca a la primera y nadie se queja si alguien bebe en la calle o si la fiesta acaba por la mañana.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último

LAURA GALLEGO | Crítica

La copla se llena de riesgo