VIII Octavo Barómetro Económico

Sevilla tardará dos años en volver a la economía pre Covid

  • La recuperación, que podría iniciarse en la segunda mitad de este año, queda condicionada al desarrollo de la vacunación

  • Los únicos sectores donde la afiliación a la Seguridad Social sigue mermada son la hostelería y las actividades culturales

Un camarero apila las sillas al tener que cerrar un bar a las seis de la tarde. Un camarero apila las sillas al tener que cerrar un bar a las seis de la tarde.

Un camarero apila las sillas al tener que cerrar un bar a las seis de la tarde. / Juan Carlos Muñoz

Una recuperación lenta, incierta y condicionada por las vacunas contra el Covid. El escenario que refleja el octavo Barómetro Económico de Sevilla resulta esperanzador, aunque, eso sí, muy dependiente de la evolución de la pandemia los próximos meses, especialmente en la segunda mitad del año, cuando la economía sevillana reuniría los factores necesarios para recorrer un camino que la devuelva a la situación anterior a la crisis del coronavirus. Un trayecto cuya meta no se alcanzaría, en el mejor de los escenarios, hasta 2023. 

El informe se ha presentado este lunes, cuando se cumple un año de que se declarase el primer estado de alarma por el Covid, en la sede de la Caja Rural del Sur. Dicho estudio está publicado por el Colegio Profesional de Economistas de Sevilla y coordinado por la profesora del Departamento de Economía de la Universidad Loyola y directora ejecutiva del barómetro, María del Carmen Delgado López. En el acto de presentación también han participado el decano del Colegio de Economistas, Francisco Tato Jiménez, y el subdirector general y director comercial de Caja Rural del Sur, Eduardo Rodríguez Mejías.

Delgado ha sido tajante respecto a las previsiones a medio plazo en la provincia. La situación de incertidumbre en la que los sevillanos se encuentran desde marzo de 2020 continuará. Cualquier planteamiento que se realice está fuertemente condicionado por la situación sanitaria, que no parece que vaya a variar mucho de aquí al segundo semestre de 2021, cuando en principio se estimaba que el 70% de la población estuviera vacunada. Los problemas logísticos surgidos con la administración de las dosis han hecho saltar por los aires este calendario. El último inconveniente se produjo la semana pasada, cuando se tuvo que interrumpir la vacunación en la población octogenaria, de sumo riesgo.

Vacunas y restricciones 

Esta coyuntura complica cualquier análisis de los economistas. Así lo ha puesto de manifiesto Delgado, que ha asegurado que la evolución económica de los próximos meses estará marcada por la situación epidemiológica y la vacunación. "Mientras esperamos el efecto de las vacunas, las siguientes semanas vendrán condicionadas por las medidas de restricción a la movilidad y a la actividad económica”, ha abundado la directora del barómetro, quien ha realizado tales declaraciones en vísperas de que la Junta de Andalucía decida las restricciones que seguirán vigentes en Semana Santa, una fecha que desde el sector turístico ya se da por perdida. 

Tras un primer trimestre de 2021 en el que el Producto Interior Bruto (PIB) ha registrado un crecimiento del 0%, las previsiones más optimistas señalan el tercer trimestre del año como posible fecha para iniciar la recuperación. Eso sí, teniendo siempre en cuenta que las variables antes mencionadas se cumplan. Este cambio de signo vendría propiciado por la reactivación de los sectores más castigados por la pandemia: la hostelería, el comercio y el turismo. 

Con este escenario, las previsiones apuntan a que 2021 podría cerrarse con un crecimiento del PIB de Sevilla del 4,9%. Si esta senda continuara, en 2022 también se registraría una alta tasa de crecimiento económico, alrededor del 4,3%. Por tanto, en este bienio se recuperaría la mayor parte de la pérdida de actividad económica, que lograría situarse en el nivel anterior a la pandemia en 2023.

Indicadores económicos

El barómetro incluye un análisis del comportamiento económico de la provincia al cierre del año pasado. Así, uno de los indicadores usados para estudiar esta tendencia, el del consumo de la energía eléctrica, mostró un rebote significativo -algo mayor en Sevilla que en Andalucía- en los meses de verano tras la brusca disminución registrada con motivo del confinamiento y la paralización de la actividad económica no esencial durante 15 días. Otro indicador es el de la matriculación de vehículos, que se recuperó a lo largo de 2020.

No ocurrió lo mismo con las pernoctaciones, que continúan a la baja. En diciembre, uno de los mejores meses para este dato en Sevilla, el cómputo fue un 84% inferior a 2019. En cuanto a las exportaciones, registraron continuos altibajos. Agosto se convirtió en el peor periodo, con una caída del 45% respecto al año anterior, mientras que en septiembre y octubre se experimentaron leves subidas. Las importaciones mostraron una tendencia más estable. 

Otro de los indicadores analizados es el de la confianza empresarial, que refleja una mejora en Sevilla como en Andalucía en el último trimestre de 2020, fruto de las buenas perspectivas respecto a 2021 y al anuncio en aquella fecha de la llegada de las vacunas. 

El mercado laboral

En cuanto al mercado laboral, el barómetro refleja que en el cuarto trimestre de 2020 hubo 696,6 miles de ocupados efectivos (descontados los trabajadores en ERTE), lo que supone una disminución del 7,0% con respecto al mismo periodo del año anterior. La tasa de desempleo, por su parte, muestra una subida muy leve con respecto a hace un año. En el cuarto trimestre de 2020, se situó en el 22,4% para Sevilla y en el 22,7% para Andalucía.

En gran parte, el impacto económico derivado de las medidas para atajar la crisis sanitaria apenas se ha reflejado en este indicador, debido al efecto amortiguador de los ERTE, así como a la disminución de la población activa a lo largo de 2020. Los datos de afiliación a la Seguridad Social de Sevilla reflejan una tendencia al estancamiento en los últimos meses de año pasado. Si se descuenta el número de trabajadores en ERTE, los afiliados en el primer mes de 2021 se situaron en 712.047, un 4,1 % menos que en enero de 2020 (frente al -3,5% de diciembre). El número de trabajadores afectados por un ERTE disminuyó de 26.329 en diciembre hasta 22.506 en enero.

En cuanto a los sectores, el análisis de la afiliación desvela que el pasado enero la mayor parte de las actividades económicas se encontraba en niveles cercanos al del primer mes de 2020. Los únicos sectores que aún no han iniciado la recuperación son la hostelería y las actividades culturales, los más afectados por las medidas llevadas a cabo para atajar las olas de contagios de otoño e invierno.

Recuperación parcial y asimétrica

Este hecho, según el informe, es indicativo de que, mientras no se controle la epidemia y se logren levantar las actuales restricciones, la recuperación económica será solo parcial y asimétrica, puesto que la mayor pérdida de empleo se concentra en los sectores de actividad que precisan de más interacción social.

El barómetro prevé que el número de ocupados podría crecer un 0,8% en 2021, con una media de 716 mil ocupados (frente a los 710,2 de media en 2020). La tasa de desempleo en 2021 sería del 23,6% de la población activa (24% en Andalucía), lo que supone una revisión a la baja de la estimada en el anterior informe. Esto se debe a la prórroga de los ERTE por fuerza mayor hasta el 31 de mayo de 2021. Los trabajadores afectados no computan como desempleados, por lo que la tasa de desempleo se mantendrá más baja en los dos primeros trimestres del año (alrededor del 22,5%).

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